La Felicidad de Un Niño es un Mundo de Posibilidades.
Cuando somos niños, vemos al mundo a través de la inocencia. Vivimos sin alguna otra preocupación más que jugar o divertirnos, ir a la escuela y obedecer a nuestros padres. La imaginación vuela con nosotros, y nos lleva a los rincones más alejados de lo imposible. Esa felicidad reconfortante, con el pasar de los años, nos ayuda a madurar como adultos. Un niño que es feliz es un Adulto que también lo será. La infancia marca la etapa más fundamental de nuestras vidas, ya que en ella nos preparamos para que por primera vez, comprendamos un mundo que puede ser o destructivo o amoroso.
A pesar de que ya somos adultos, aún con nosotros vive ese niño o niña interior; esa vocecita del pasado que nos lleva a recordar lo alegres o triste que fuimos alguna vez. Si solo hay recuerdos malos, nuestras vidas serán el reflejo de una realidad amarga y temerosa. Algunos se aterran por evitar que sus hijos sufran como ellos sufrieron alguna vez; pero otros, en un descuido latente, sumergen a sus niños en el mismo sufrimiento. Peleas en el hogar, bullying escolar, trastornos tempranos ocasionados por un entorno nada saludable… en fin, lo que realmente importa es que si el niño sufre, algún día verá ese sufrimiento más consolidado en su adultez. ¡Eso hay que vitarlo a todo costo! Un niño feliz es un adulto que puede acomodar al mundo.
Padres y madres, es responsabilidad de ustedes hacer feliz la vida de sus niños. Evitar cualquier lágrima y reemplazarla con una sonrisa. Que sus enseñanzas muestren a sus hijos una vida de posibilidades. Eviten a toda costa un desvió que los ponga en peligro. Juega con ellos, pasa más tiempo a su lado. El trabajo puede ser agobiante, sí, pero el futuro de sus hijos debe ser más importante. Muchas veces, los niños sufren pero no lo demuestran; entonces, surge en ellos un sentido errado de las cosas que al crecer, los hace cometer actos incorrectos.
Quizá ustedes como padres o madres hayan tenido una infancia despojada de alegrías o cariño. Reparen a ese niño interior mostrándoles a sus hijos la felicidad que ustedes nunca tuvieron. El amor es pieza fundamental para reparar el caos que hoy conocemos, y que debemos alejar de los más pequeños a toda costa. Seamos como el Harry Potter de las enseñanzas. Como el Frodo que debe arrojar el anillo del sufrimiento al volcán del olvido. No marchitemos sus vidas, más bien, hagámosla florecer al máximo. Ellos son el futuro, hagamos que el futuro sea lo más feliz posible.
Recuerda, un niño feliz es un adulto que puede salvar al mundo
Contenido original de: @alinsonchangir


Hi, @alinsonchangir,
Your post has been voted on by the Ecosynthesizer curation team.
Thank you for your contribution to the Steem ecosystem.
If you would like to support us, please consider the following:
Gracias .