¿HACES LO QUE REALMENTE TE HACE FELIZ?
En la vida muchas veces nos “acostumbramos” a sobrellevar las cosas que hemos escogido hacer, para sustentarnos, bien sea porque hemos creído que es lo mejor para nosotros, o porque acordamos que lo que nos sugirió alguien externo estaba bien, sin analizar si eso era lo que verdaderamente nos haría feliz. Y eso normalmente sucede cuando no tenemos la convicción firme, de cuales son realmente nuestros deseos, pudiera ser por miedo a no sentirnos aceptados por nuestros gustos, cosa que muchas veces sucede dentro de las familias. Donde quizás los padres son profesionales de alguna carrera universitaria, o hay algún oficio que es tradición familiar y resulta que tú quieres ser todo lo contrario de lo que han sido tus padres o la tradición de la familia.
Entonces, resulta que todas esas cosas pueden influenciarte de manera que casi no te das cuenta y vas por la vida con un pesar disfrazado de sonrisa o de un “sí pero estoy bien” y te olvidas de aquel deseo escondido en tu interior, que quiere salir afuera pero que se ve atropellado por todos esos arquetipos, y piensas que no quieres defraudar a tus padres, a tu familia o amigos, porque resulta que tú quieres ser músico, actor, bailarín, escritor, barbero, pero….
Cuando, te das cuenta te encuentras estudiando medicina o ingeniería en una universidad, que era lo último que querías hacer y así transcurre tu vida y en menos que canta un gallo, te encuentras en un trabajo en el que no te sientes bien, que te aburre y además sintiendo nostalgia por lo que pudiste haber hecho y no hiciste, porque te sientes agotado, porque dejaste pasar muchos años y sientes que ya estas demasiado mayor para comenzar de nuevo. No se siente nada agradable, porque siempre habrá un pequeño sentimiento de tristeza e impotencia dentro de ti, y a veces sientes rabia y no sabes ni con quién, aunque es contigo mismo. Pero te cuesta aceptarlo, y descargas esa rabia e impotencia, sobre otros que no tienen nada que ver con tus decisiones erradas, llevadas por el miedo.
Pero la buena noticia es, que tú y solo tú puedes hacer un cambio en tu vida, y la noticia no tan buena pero muy importante, es que nadie podrá hacerlo por ti, solo tú puedes hacerlo, solo tú puedes sacar la fuerza y la voluntad para vivir tus sueños. Mientras estés vivo, aún hay tiempo, no lo olvides. ¡Vive tus sueños! ve a donde siempre has querido ir, realiza lo que siempre has querido hacer, descúbrete, dale ese regalo a tu alma que eres tú mismo. ¡Sé feliz!
