Entre la lealtad y la justicia: ¿qué harías tú?

in Colombia-Original9 months ago

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Digamos de una vez que el joven hizo lo correcto con denunciar al padre a la policía. Desde nuestro punto de vista, la gravedad de este delito no dejaba lugar para ninguna otra consideración. Es muy cierto que ese hijo debió confrontar un torbellino de razones que, tal vez, lo hicieron dudar con respecto a la decisión que tomaría; no es fácil luchar con los sentimientos que forja un vínculo que se considera sagrado frente a la inmoralidad y el peligro que representa una figura que debe ser uno de los más grandes ejemplos para su familia y la sociedad.

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Padre e hijo / F

Si analizamos los hechos centrándonos en las perspectivas del denunciante, podemos llegar a la conclusión de que, además de su sentido de la responsabilidad ante el entorno social en el que se desenvuelve, su determinación es un acto de valentía. Detenernos a reflexionar que, una vez que expongamos los hechos ante las autoridades, nuestro padre, esa figura que nos atendió desde que nacimos y que en ciertos momentos de la infancia la elevamos al rango de superhéroe, será juzgado públicamente por algo tan detestable como la pedofilia tiene que ser un tremendo golpe emocional para cualquier hijo.

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Correo bloqueado / F

A esto se le suma que, como acusador principal del delito, ese joven está consciente de que contribuirá, quizás, con la encarcelación de su progenitor; que lo cambiará de la vida libre que hasta ese momento disfrutaba por el encierro, las limitaciones y hasta los abusos que pueden existir en los sórdidos ambientes de las prisiones… Si pensamos que ese hijo debió colocar todas esas consideraciones en la balanza de su sensatez como persona y como descendiente directo de ese señor a quien tanto, probablemente, tiene que agradecerle, tendríamos que reconocer su valentía, que se sobrepuso a los sentimientos filiales con el fin de llevar a cabo lo que le pareció justo, ante los ojos de Dios y los dictámenes legales de los humanos.

Es conveniente destacar, por otra parte, que las normas y leyes que regularizan el comportamiento de una sociedad deben ser acatadas por todos para que la existencia transcurra por los caminos de la normalidad, lejos de las maldades y los abusos. Las relaciones se corrompen y se inclinan hacia la inmoralidad cuando los mismos ciudadanos se convierten en aliados de las injusticias, de los actos delincuenciales. Ninguna razón debe anteponerse con el propósito de dejar impune al delito, y mucho menos cuando se trata de una conducta tan despreciable como la pederastia. No se puede, entonces, sino reiterar que, por el bienestar de su conciencia y el de la sociedad, el joven que denunció a su padre lo hizo bien.




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Invito a los amigos:
@migue14 y
@simonisai15

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Congratulations @cruzamilcar63, your post was upvoted by @supportive.

Gracias por su apoyo...

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Fuerte reflexión, cruzamilcar63 💡 Denunciar a un padre por pedofilia es desgarrador, pero necesario. Destacas bien el conflicto entre lealtad y justicia: proteger a los vulnerables siempre debe estar primero, eso me llena de mucho orgullo. Tu análisis es claro y valiente. 👏

Tal como señalé, para que la sociedad marche bien debemos cumplir con las leyes sin importar nuestro aprecio al que saldrá afectado por ello; ya que de no ser así, todo se convertiría en intereses particulares y se formaría el caos... Gracias por sus comentarios, amigo. Un gran saludo.

 9 months ago (edited)

Es una situacion complicada, por una parte esta la verdad cruda y por otro lado el compromiso de guardar como un simple secreto tal atrocidad, debemos ser claros y aunque cuesta la libertad de un ser querido, debe prevalecer lo justo, gracias por tu invitacion.

Debe prevalecer la justicia antes que el sentimiento que podamos tener, ya que callar puede hacernos cómplices de futuros problemas. Gracias por sus comentarios. Saludos.