SEC-S30W3: Las cosas por las que estoy agradecido
Primer agradecimiento: La vida
Siento un profundo agradecimiento por haber nacido. Esto se debe a que hubo una época en que yo pensaba que el azar, el destino, los Dioses o lo que fuese que me puso en este mundo, nunca me pidió permiso, no me preguntó jamás si quería quedarme en la nada, en esa región de la inexistencia donde estamos antes de nacer, o me apetecía pasar toda una vida en la tierra con sus innumerables vaivenes y responsabilidades. Si no hubo quien me lo consultara, decía en aquel tiempo, entonces puedo hacer lo que me dé la gana; no me obliguen a cumplir con ninguna norma, porque yo no le pedí a nadie que me trajeran aquí.
Sin embargo, después de superar los primeros años de una rara y atravesada adolescencia, me di cuenta de repente que, si no hubiese nacido, ni siquiera podría percatarme de que no existo y, algo muy importante, jamás hubiese podido disfrutar de todo lo bueno que tiene este mundo. Qué importan las dificultades y los compromisos, me dije un dichoso día en medio de una parranda, hay que agradecer cada día a la casualidad o al destino que estoy aquí.
Segundo agradecimiento: La gratitud
Estoy muy agradecido también por haber aprendido a ser agradecido. En efecto, debido a que yo siempre andaba sumido en unas abstracciones a las que no les iba a encontrar nunca respuestas, en esas regiones de la introspección que nada tienen que ver con la vida común y corriente, mostraba ante las demás personas un comportamiento extraño, apartado de los juegos y las bromas que llevaban a cabo los otros muchachos de mi generación porque estaba concentrado la mayor parte del tiempo en esas elucubraciones que en el pueblo les decían simplemente "pajaritos preñados".
Mi madre entonces, preocupada por esa conducta que me mantenía al margen de todo, como en otro mundo, se empeñó en ayudarme a establecer relaciones con la gente que me rodeaba. Dentro de ese mismo proceso, me insistía con denuedo que debía ser agradecido por lo poco o mucho que tenía y por las cosas buenas que me sucedían. Hay que dar gracias con las palabras y con muestras verdaderas de complacencia, de entusiasmo (me reiteraba ella), porque de eso depende que nos siga yendo bien en la vida y que seamos tomados en cuenta…Como de todas maneras yo era un hijo obediente, me dediqué a seguir sus consejos e hice del agradecimiento una hermosa costumbre.
Tercer agradecimiento: Lo analógico y lo digital
Por último, le agradezco a la vida el haber experimentado la pasada era analógica y la sofisticada era digital. Estoy convencido de que aquella cotidianidad en que el mundo era más sosegado, cuando la música, los juegos y las informaciones contaban cada una con su soporte físico independiente, nos obligaba a ser más conscientes de lo que teníamos y de la manera en que nos comportábamos. Los discos, los casets, las cámaras fotográficas con rollos y un limitado número de imágenes, las vetustas máquinas de escribir, los teléfonos residenciales y unas cuantas cosas más, se convertían en objetos que atesorábamos y debíamos cuidar con esmero.
Hoy en día, la internet y los teléfonos inteligentes propician la instantaneidad y la desmesura, la rapidez y las grandes cantidades de informaciones, imágenes, videos, archivos de todo tipo, además de la posibilidad de realizar virtualmente casi todo lo que la imaginación pueda concebir. Son maravillosas herramientas cuya efectividad nos ha proporcionado una existencia más cómoda, una realidad que, en el pasado, era parte de la ciencia ficción. Eso ha traído, sobre todo para quienes no han conocido otras alternativas, graves problemas físicos y mentales. Las personas que, en cambio, conocimos ese pasado inmediato menos azaroso, sabemos evaluar con calma las nuevas realidades y agradecemos al mundo el habernos dado la oportunidad de estar en este trepidante universo super tecnológico.
Nota: Las imágenes en colores pertenecen al autor y fueron tomadas con la cámara del teléfono móvil, modelo: Samsung SM-A135M. Las demás fueron extraídas del álbum familiar, utilizando el mismo dispositivo (algunas fueron modificadas con Gemini).





Upvoted! Thank you for supporting witness @jswit.
Tres razones por las cuales sentirse agradecida. El hecho de existir es algo realmente especial para agradecer primeramente a Dios y a los padres que fueron parte de esa creación. Las razones sobran y sentir gratitud es razonable. Esta era analógica y digital nos vino a facilitar muchas cosas; también lleva su espacio para darle las gracias y sentirse muy bien con su existencia.
La casualidad de nacer, de pertenecer a este mundo, nos permite experimentar todo cuanto venga después... Gracias por su lectura y comentarios, amiga. Un gran saludo.
Muchas gracias por el apoyo.
Hola, @cruzamilcar63
Es un placer ver que has aceptado mi reto, ¡bienvenido! Aquí tienes tu evaluación:
Siempre he pensado en que hay que sentir agradecimiento por las circunstancias que nos pusieron en el lugar en que estamos, todas ellas nos han permitido ser la persona que somos actualmente.
Gracias por su evaluación...
Me quedo con esta frase, estimado profesor:
Creo que todos los de nuestra generación atravesamos por una adolescencia abstracta de "pajaritos preñados" pero con el cambio tecnológico actual la cosa es supremamente distinta a la adolescencia de entonces.
Gracias por compartir, saludos y éxitos..!
Es cierto, aquella niñez y adolescencia soñadoras como que en estos tiempos no existe, el universo digital lo domina todo. Muchas gracias por su lectura y excelentes comentarios, amigo. Saludos...
Es cierto, aquella niñez y adolescencia soñadoras como que en estos tiempos no existe, el universo digital lo domina todo. Muchas gracias por su lectura y excelentes comentarios, amigo. Saludos...