NO ME FALLES, OTRA VEZ... 💔 Novela corta de amor y desamor ❤ (Cap. 11 - 12) ❤
Un día, él envió un mensaje de texto, pero se equivocó de remitente. No se lo mandó a ella, sino que llegó a mi móvil, rompiendo mi corazón en miles de pedazos que aún no he podido recoger. Hoy, un mes después, sigo intentando superar aquel golpe, pero él aparece de nuevo y me tiende su mano… 💔

CAPÍTULO 11. CONSTRUYENDO CASTILLOS.
Que rápido puede cambiar el concepto que se posee sobre algún objeto dependiendo de la forma en que lo miramos. En un suspiro puede convertirse de traidor a aliado, de filosa daga a suave pluma.
Mi teléfono ya no me recuerda a tu engaño, a ese mensaje errado y cruel dirigido a otra. Ahora dibuja castillos para mí. Me lleva a la cima más alta y me pasea por inhóspitos paisajes. Repite cientos de promesas en cada notificación, palabras hermosas que se van tallando en mi memoria dibujando un amplio mapa que me dirige al infinito, sin opción a retorno.
Y yo le creo, le sonrío, le respondo. Construyo jardines coloridos alrededor de los muros de esos castillos y coloco ríos y puentes anchos con el suelo cubierto de pétalos de rosa. Y hay caballos, de crines largas, así como decenas de aves adornando las copas de los árboles.
Es bello, es ideal, es lo que habíamos querido. Retomamos nuestros planes y los mejoramos dándole la majestuosidad que la separación nos había arrebatado.
Todo parece perfecto, hasta que te adentras en el frondoso bosque que rodea nuestra amurallada construcción. Hay cuevas llenas de sombras, animales nocturnos escondidos entre rocas, veloces serpientes y ojos acechantes que se hacen más visibles cuando se oculta el sol.
No puedo evitarlo. Mis demonios siguen allí, seduciéndome, recordándome que ella está al otro lado. A solo un número de distancia.

CAPÍTULO 12. ME RINDO.
Me duele la cara por sonreír. Y no por el hecho de hacerlo tanto, sino porque lo hago por obligación. Tú pasaste página, pero yo vivo angustiada porque el capítulo anterior no se cerró. Mi cerebro se niega a olvidarse de él, sabe que está incompleto.
Regresaste, te acercaste, me nublaste con tu brillo incandescente. Fue difícil negarme a tu calor, a saborear tu anhelo. Lo desee por tanto tiempo que mi cuerpo, por voluntad propia, se adhirió al tuyo apenas te acercaste. Pero nunca hubo una explicación…
Ahora caminamos de la mano por las calles, buscamos el periódico y compramos las especias que nos hacen falta para la cena. Pasamos por una floristería y te detienes para llenarme de pompones y de margaritas, mis favoritas. Reímos, nos damos besos furtivos en cada esquina antes de cruzar. Me abrazas, apretándome con más fuerza cuando alguien voltea a vernos. ¿Necesitas convencerte a ti mismo que lo que sientes es genuino?
Yo no lo supero tan fácil. Siento el muro allí, todavía entre ambos. Noto que mantienes tu espacio, incluso en la intimidad. No dejas tus cosas regadas en la casa, como tu teléfono. El computador hábilmente lo apagas luego de trabajar, cuando eso antes era mi trabajo, porque tú terminabas tan cansado que caías con facilidad rendido sobre la cama. ¿Hemos cambiado?
No te niego que yo también me he vuelto recelosa, modifiqué todas mis claves y tengo un rincón oculto en el refrigerador para guardar dulces que ya no quiero compartir. Separo con cuidado tu ropa de la mía, evitando que se mezcle, y hasta tenemos tazas diferentes para tomar café, guardadas en lados opuestos de la alacena.
Estamos juntos, pero ya no somos los mismos. No nos tenemos confianza, quizás por el temor de no cometer otro error. O tal vez, esperando que no descubran los secretos que aún tenemos guardados en nuestro interior.

NO ME FALLES, OTRA VEZ… Novela corta que he compartido en la plataforma Wattpad y ahora la traigo a #Steemit para ti.
Si quieres saber más sobre las novelas que escribo puedes visitar mis redes sociales o mi tienda en AMAZON.

