Historias reales #84: Leer para descifrarnos

Leer para descifrarnos

Un día tomó un libro, así como si nada, era una historia que giraba en torno a un viaje, a la pérdida de identidad y la nostalgia. Desde el principio la atrapó la lectura casi como en magia; luego, poco a poco, fue entendiendo que con cada línea se sentía identificada. Lloró mucho, de manera desbocada, porque lo que encontró en el libro era lo que a ella le preocupaba: que todos se fueran y que del país, la familia, los amigos, se olvidaran.
Cuando cerró el libro, se sintió aliviada, como si un gran peso se hubiese quitado del alma. Con la lectura entendió que todo aquel que se marcha, tendrá un sentimiento y una opinión de todo lo que hoy nos pasa. Que será decisión propia si más nunca vuelve a casa o si por el contrario, regresa pronto porque es mucho lo que nos extraña. Pero lo que sí podemos hacer es esperarlos siempre con los brazos abiertos y llenitos de esperanzas.

Amiga ciertamente la lectura es un relajante, a mí me ha pasado como la chica de esta historia ya veces no entiendo lo que pasa y cuando me sumerjo en mi mundo y me dedico a leer todo cambia para mí.
Saludos!!
Qué chévere verte por aquí, querida!! Espero que estés bien. abrazos