SC-S29/W2- Nostalgia del pequeño yo: Mis días de escuela

in Story On Steem8 days ago (edited)
Fui la última hija de diez hermanos. Mi hermana Rosita me lleva tres años de edad, y yo siempre deseaba estar con ella. Por eso cuando ella iba a la escuela, y yo tenía que quedarme en la casa sin su presencia, porque era muy pequeña, comenzaba a llorar para que me inscribieran en el colegio.


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Mi hermana Rosa y yo

Lo cierto es que mientras a mi hermana le enseñaban el abecedario; yo, que supuestamente estaba distraída jugando, sin querer iba aprendiendo a la par que ella las letras y los números.

Cuando cumplí 6 años, le insistí a mi mamá que me inscribiera en el colegio. Pero en Venezuela, para los años 70, se exigía que los niños tuvieran 7 años para que los inscribieran en el kínder. De modo que a mi mamá le negaron el cupo. Yo que la acompañaba en el momento en que ella fue a preguntar si era posible que me inscribieran, cuando escuché que no me podían inscribir, comencé a llorar; entonces, a la Directora se le ablandó el corazón, y le dijo a mi mamá:

Voy a hacer una excepción con ella. De todas maneras, este mismo año escolar cumplirá los 7 años.

Mi mamá casi se arrodilla para agradecer el gesto de la Directora, y le comentó que yo ya me sabía las letras y los números.

Cuando inicié mis estudios en la escuela, yo deseaba estar al lado de mi hermana. Sin embargo, ella no quería estar conmigo, sino con sus amigas del salón. Ya saben: Los niños pequeños fastidiamos un poco a los grandes; entonces, me resigné a estar con mis compañeras de clase; y así me fui distanciando un poco de mi hermana Rosa.

En el kínder tuve a una maestra hermosa. Se llamaba Eva, era una joven linda y amorosa con todos sus alumnos. Yo la veía como "Blanca Nieves". A mí me daba un trato muy especial; y siempre me elogiaba como buena estudiante. Esa experiencia fue inolvidable para mí, a tal punto que aún soy amiga de todos mis compañeros del salón de kínder.

Mi mejor amiga fue Mary Andrea González Marín. Ella era también mi vecina. Estudiamos juntas en el kínder y en los otros años académicos; siempre tuvimos afinidad por los juegos y también por los estudios. Ella era muy inteligente y aplicada. Sin embargo, por los avatares de la vida; a ella la sacaron de la escuela para que se fuera con un tío para Caracas, porque supuestamente, allá estudiaría y ayudaría a la esposa de su tío en el cuido de los hijos de estos. Pero la verdad fue que mi amiga tuvo un triste destino académico, ya que dejó de estudiar para convertirse en cuidadora de niños, cuando aún ella era una niña también.

Lo cierto es que mi amiga o, mejor dicho, mi hermana, no pudo graduarse ni siquiera de bachiller. Sin embargo, es una persona a la que le gusta leer, escribir y hablar, de acuerdo con las normas correctas del idioma; no les miento si les digo que es más culta que los que tienen títulos de licenciados.

Yo siempre digo que estudié por ella y por mí, porque estoy convencida de que si ella se hubiese quedado en la escuela hubiese sido una de las mejores estudiantes del colegio.


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Mi mejor amiga de la escuela y de la infancia

Un error o una lección de la vida escolar (una experiencia que te enseñó honestidad, responsabilidad, confianza, paciencia o un valor importante de la vida).

Mientras estudiaba cuarto grado, me enamoré de uno de mis compañeros de clase. Bueno, confieso que estaba enamorada de él desde kínder, jajaja, (me sonrojo). Y como él era alto y fuerte, la maestra le daba un palito para que nos controlara cuando hiciéramos desorden en el aula. Sucedió que un día, yo no le quise hacer caso cuando él me pidió que me sentara; entonces él me amenazó con darme con el palito. Así que llegué a mi casa, llorando y le conté a mi mamá que un muchacho me quería pegar, porque yo no me quería sentar en el pupitre. Mi mamá se molestó, y me dijo que iría al otro día a la escuela; y así fue; ella llegó y la recibió mi maestra que se llamaba Nívea; mamá le puso la queja sobre el comportamiento de mi compañero de clase, y la maestra con sabias palabras le dijo:

Señora, ese niño gusta de Sol; y ella lo sabe, entonces, la niña se pone rebelde para demostrarle a los demás niños que a ella, él no la puede controlar. La verdad es que él no le pegó, pero la amenazó para que ella lo respetara. Así que, quédese tranquila.

Eso se lo dijo la maestra a mi mamá delante de mí. Y yo me quería morir de la vergüenza, porque era verdad.

Cuando mamá se fue, la maestra habló seriamente conmigo, y me hizo saber que yo no podía manipular a los demás disfrazando la realidad con mentiras. Esa lección nunca la olvidé. Por eso prefiero contar las cosas como sucedieron sin ponerle ni quitarle nada a la historia.

Yo sentí mucha pena con mi maestra y también con mi mamá. Para ese momento, yo tenía 10 años y, pensándolo bien, creo que las hormonas me estaban jugando una mala pasada.

Bueno, lo cierto fue que ese muchacho y yo luego nos hicimos novios cuando yo tenía 17 años. La relación duró dos años, porque ambos nos fuimos a estudiar para ciudades distintas, y casi no nos veíamos. Además, para ese entonces, no existían teléfonos celulares. De manera que la relación no llegó a feliz término.

En la actualidad, somos amigos, nos vemos y nos tratamos con cariño y respeto.

Conservo muchas cartas que él me escribió, y también calendarios con mensajes muy lindos, como este que les comparto, que es del año 1991. Para ese entonces, yo tenía 18 años:


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Almanaque que me regaló quien fuera mi amor de la infancia

Reflexiona sobre cómo esos días escolares moldearon quién eres ahora (cómo tus días escolares influyeron en tus sueños, personalidad o los valores que aún llevas contigo en la vida).

Mi escuela fue, mejor dicho, es: El palacio encantado que ideé desde niña. Creo que esas ansias locas de estar en la escuela respondían a un amor sin medidas hacia ella. Mi escuela se llama "Manuel María Urbaneja", está ubicada en el sector de Curacho.


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Selfie frente a la insignia de la institución

Cada día confirmo que la infancia es la etapa donde se forja la personalidad del ser humano. Yo amaba a todas mis maestras. En especial, a las maestras Eva y Nívea, porque eran dulces, y nos hacían entender cosas profundas de la vida, sin regañarnos, y sin hacernos sentir mal.

En mi escuela aprendí a tener hábito de estudio, a trazarme metas y a cumplirlas, a nunca darme por vencida, a luchar día a día por ser cada día un mejor ser humano, sin tener que maltratar ni humillar a nadie.

La enseñanza más grande la aprendí de la obrera que estaba asignada al baño de las niñas. Ella se llamaba Edecia, y era como la mamá de todas las niñas. Ella me enseñó a cuidar mis partes íntimas, me decía todo lo que debía hacer para que los varones no se quisieran aprovechar de mí. Yo amaba a esta mujer, y a través de ella aprendí a conectarme siempre con los obreros de todas las instituciones en las que estudiaba y en las que me tocó luego trabajar como docente.

A través del amor que yo sentía por Edecia comprendí que uno puede aprender algo nuevo todos los días, incluso de las personas más incultas que existen sobre la faz de la tierra.

Dicho esto, ahora les haré un recorrido fotográfico por mi bella escuela:

Esta es la cantina. Allí vendían un pan con mortadela y queso que de solo recordarlo se me hace agua la boca, jajaja.


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Cantina de la escuela

Este es el comedor. Nunca pude comer aquí, porque siempre he sido "gordita", y había que darle comida a los más flacos, como mi amigo Luis Joche, que come mucho, pero nunca engorda. Incluso ya tiene más de 50 años y continúa siendo flaquito, jajaja.


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Comedor de la escuela

Este es el auditorio. Aquí hacíamos deporte, y también era el lugar para presentar las actividades culturales:


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El auditorio

Mi escuela tiene dos pisos. En planta baja ven clases los niños de primer grado hasta tercer grado; y en el segundo piso, los de cuatro, quinto y sexto. Como pueden ver, mi escuela está pulcra, sus pisos están relucientes, y allí se respira el amor por la enseñanza:


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Selfie frente a la escuela

Esta es la estatua de Manuel María Urbaneja, que está en la entrada de la escuela.


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Estatua del maestro Manuel María Urbaneja

Y esta joven, es la subdirectora de la institución. Se llama Damelis Liporachi, estudió en esta escuela, y está muy orgullosa del rol que ahora le toca asumir como Directivo, y es que no es para menos, porque esta escuela es un paraíso encantado, donde abunda el amor más genuino y sublime, que es el de los niños:


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Subdirectora de la institución

Me gustaría invitar a @rosselena, @mariami y @luisito01 a este reto que promueve @sohanurrahman.

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Greetings,

Thank you so much for participating in the contest.

By reading your post, I felt that it was not just a story about school memories, but a beautiful reflection of emotions, love, and valuable life lessons that gently took me back to the 1970s.

Your strong desire to go to school at such a young age and your longing to stay close to your sister feel very childlike and full of affection. The principal’s exceptional decision clearly shows how a small, humane act can have a lasting impact on someone’s life journey.

Your love and gratitude for your kindergarten teacher highlight the true importance of teachers in our school lives. Through your memories, it becomes very clear how deeply a good teacher can influence a student and shape their confidence and personality.

In reality, many school friendships drift apart over time due to different life circumstances. That’s why your friend’s life story felt a bit sad to me. Still, your affection for her is very evident, and it’s clear why she continues to live in your heart even today.

What I appreciated most is that you didn’t only learn from teachers, but also from a cleaning staff member. Learning such important life lessons from her is truly remarkable. I completely agree with you, it proves that learning can happen anywhere, and anyone can become our teacher.

I do have one question, though. Is the school’s infrastructure still the same as it was in your time, things like the canteen, cafeteria, auditorium, and the overall school complex?

SectionDescriptionPoints
Plagiarism & AI FreeOriginal storytelling from childhood2
Original PhotographyPersonal photos or recreated moments, photo caption2
Markdown & PresentationNeat format, readable, visually appealing1.5
Memory DescriptionEmotions, details, and clarity of childhood1.9
Life Lesson / ValueReflection on what the memory taught you2
Total9.4 Points

Hola, mil gracias por leer y hacer este comentario tan valioso. Sí, es la misma infraestructura de mis tiempos como alumna. Realmente, es una escuela muy cuidada. La mayoría de las personas que allí trabajan estudiaron en esa institución. Tal vez por eso haya tanto apego y cuido hacia la escuela. Un abrazo.

You have fond memories of your school days, which is unusual for me... I don't really know anyone who enjoyed going there. It was a necessary evil, a source of stress, not a pleasant place where one's curiosity was satisfied...

Amaba estar en mi escuela y ayer cuando pasé por allí para tomar las fotos, sentí deseos de llorar de emoción. Realmente, todos los recuerdos lindos vividos allí se me vinieron a la mente.

Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Esas dos hermanas son hermosotas. Ella es la mae de Luisito?

No, mi amigo. Ella es mi hermana Rosa. Luisito es mi vecino. Pero yo lo quiero como un sobrino. Gracias por lo que me toca de hermosa, jajaja.

¡Congratulations!
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Curated By: @damithudaya

Mil gracias por el apoyo, @damithudaya. Me siento honrada de recibirlo.

Your school sounds like a magical place.

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