SEC-S30W2: Leyendas de mi pais: La Aparición de Juan Vicente Gómez
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La leyenda de la aparición de Juan Vicente Gómez, es uno de los mitos urbanos y rurales más persistentes de la cultura Maracayera. Las historias sobre El Benemérito como le decían, suelen girar en torno al orden, la autoridad y los tesoro escondidos. Se dice que el dictador no descansa y sigue vigilando el orden en lugares como la Plaza Bolívar, el Hotel Jardín y las viejas casonas coloniales.
Se manifiesta como un hombre de baja estatura, con uniforme militar impecable y lentes circulares que brillan en la oscuridad, generalmente sentado en su silla mecedora y con cara de pocos amigos.
Su presencia siempre es anunciada por un frío repentino, y un fuerte olor a tabaco fino, su aroma preferido en vida.
Se dice que custodia morocotas (monedas de oro) enterradas en sus antiguas propiedades. Si alguien intenta buscarlas sin su permiso, el General aparece para espantarlo con su presencia.
La leyenda cuenta que Gómez nunca se fue; su espíritu sigue "gobernando" desde las sombras para que no se pierda la disciplina que impuso en vida.Testigos aseguran que su presencia se siente con fuerza cuando se intenta modificar o remodelar los edificios que él mismo mandó a construir. Los obreros y vigilantes de lugares como el Hotel Jardín o las viejas casonas, son quienes más reportan haberlo visto, como si el General bajará a supervisar que nadie arruine su legado.
Se dice que Gómez no toleraba la falta de disciplina. Suele aparecérseles a quienes tienen vicios como el alcohol, o se portan mal, y no cumplen con sus responsabilidades, dándoles sustos monumentales para que se "metan en cintura" y recupere el orden.

De la nada, un frío sepulcral le frenó el paso. Sentado en una mecedora que crujía crac... crac... estaba un hombre pequeño vestido con uniforme militar impecable. Sus lentes circulares brillaban en lo oscuro como dos monedas de plata sobre los ojos de un cadáver.
Oswaldo, con la valentía del alcohol, soltó una carcajada:
Epa, viejo, ¿está desvelado? ¿Le canto una?
La mecedora se detuvo en seco. El hombre levantó la cabeza y su voz salió como un susurro podrido
Canta, muchacho... pero canta con orden
Oswaldo rasgueó la guitarra, pero el licor se le evaporó del susto al ver que el hombre no tenía sombra y que sus pies ni siquiera tocaban el suelo. El General se ajustó los lentes y, con una mirada que le atravesó el alma, sentenció:
Tienes talento, pero te falta disciplina... y a los flojos yo los pongo en cintura**
En un parpadeo, la silla quedó vacía, pero Oswaldo sintió una mano invisible y helada apretándole el cuello. Salió corriendo a ciegas, tirando la guitarra y jurando por su madre que más nunca probaría el alcohol.
Hoy, Oswaldo es el músico más puntual de Aragua, pero siempre toca mirando hacia los rincones oscuros, rezando para no volver a oler el tabaco del Benemérito.
Y colorín colorado está historia de ficción se ha acabado, Dios me libre de una experiencia si.

Y hasta aquí mi participación quiero invitar a participar a @adriancabrera @crismenia @zualy7059 hasta la próxima!!!

Por aquí anexo mi logro 1 para cualquier verificación de mi identidad: Este Soy Yo






Upvoted! Thank you for supporting witness @jswit.
Hola, @oswaldocuarta
Es un placer ver que has aceptado mi reto, ¡bienvenido! Aquí tienes tu evaluación:
No sabia que el benemérito también se le aparecía a la gente. Buena reseña y buena historia.
Eso dicen je je je je no me consta ni que me conste je je je je 😂😂
Gracias Marvin por la revisión
Tremendo susto, jajaja. Con ese general y su aliento tan terrible. Hasta el más borracho se afirma con un espanto como este.
Gracias a Dios, y solo es una historia de tu imaginación, Oswaldo. Porque me imagino que todavía estaría la guitarra botada, jajaja.
Ja ja ja ja ja todavía tuviera corriendo ja ja ja ja ja 😂😂 ese señor tiene fama de malo malo, Sape gato. 😂
Muchas gracias por leerme 🫶