El deseo de tener y el aburrimiento de poseer: Un vaivén de la vida.
El deseo de tener y el aburrimiento de poseer.
La vida se convierte en un vaivén entre la búsqueda ansiosa y la decepción aburrida, y esto muchas veces nos lleva a una constante insatisfacción por lo que tenemos pero sentimos que aún nos falta algo más.

El deseo de tener es sin duda el motor que nos impulsa, nos da propósito y nos motiva a buscar y luchar por un objetivo, ya sea material, emocional o intelectual, pero a su vez cuando logramos estos objetivos nos abruma el aburrimiento de poseer ya que una vez que se logra llegar a ese objetivo, la satisfacción se vuelve efímera, la rutina nos consume y el objetivo deseado y logrado pierde su brillo.
Es aquí donde pienso cuán mal agradecidos somos los seres humanos o cuán insatisfechos somos, que no vemos la gracia de Dios en todo lo que tenemos y hemos logrado, sabiendo que hay muchas personas queriendo poder tener los medios para poder lograr cualquier objetivo.
Muchas veces nos cansamos de nuestro trabajo y no pensamos en la cantidad de gente que hau buscando uno, de niños queríamos ser adultos y ahora de adultos queremos ser niños, hay personas que viven en campos y quieren vivir en una ciudad, pero hay personas en la ciudad que desearían vivir en el campo, y así como estos hay muchos ejemplos más que nos hacen ver las cosas desde otra perspectiva, y no has hacen entender lo bendecidos que somos.

La felicidad no reside en la posesión de cosas externas o materiales, sino en la falsa creencia de que algo externo puede llenar un vacío interno cuando la verdad muchas veces no es cierto, en lo personal pienso que la verdadera felicidad viene de encontrar sentido en el presente, en lo que si tenemos, en los que si están, en la actividad intelectual o en la aceptación de este ciclo en el que vivimos, en lugar de depender de metas futuras qué muchas veces nos terminan frustrando.
Si nos detenemos a pensar lo que verdaderamente nos mantiene en el juego de la vida es precisamente lo que nos falta ya que constantemente saltamoa de una meta a otra, una vez que logramos una es hora de perseguir otra.

Spongamos que hay una meta y finalmente se logra, la pregunta del millón es: ¿qué viene después de lograrla? ¿No se supone que eso es todo? ¿No deberíamos tener una vida plena, feliz y seguir a la realización de un sueño largamente deseado? Pareciera que no fuera así, ya que siempre hay un objetivo y otro y otro. Aunque no puedo decir que esto sea así para todos, pero díganme cuantos de ustedes no piensan o les pasa esto?
Aristóteles afirmó que todo lo que hacemos persigue en última instancia la felicidad. Todas nuestras acciones buscan evitar alguna forma de sufrimiento y, en última instancia, buscar la felicidad. Suelo pensar que la mayoría de las personas ven la felicidad como la multiplicación constante de una sensación placentera que desean que dure para siempre y es que bueno muchos quisiéramos eso.

Muchas veces nos sentimos abrumados tal vez por no lograr algo, o porque equis cosa no nos salió bien y nos sentimos como que hemos fracasado, pero algunos sentimientos negativos son inevitables, son parte de la vida y con el tiempo, los deseos fluyen y la felicidad simplemente surge de la mejor manera.
Recordemos algo muy simple Hacer lo que te gusta es libertad y que te guste lo que haces es felicidad".

Curated by : @mvchacin
Muchas gracias por el apoyo. Saludos!
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