La bomba de la gasolina me sacó $30 000 al mes y encontré la salida
Hoy, 21 de septiembre de 2026, me detuve en la estación Petronas de Villa Morra y la pantalla mostraba 12 500 Gs por litro. La semana pasada el mismo surtidor estaba a 10 500 Gs. Con mi Toyota Corolla 2015, que rinde 45 km/l, esa subida convirtió mis viajes de 200 km semanales en un gasto extra de casi $30 000 al mes.
Primero, anoté cada repostaje durante una quincena. La app Moove me guardó el ticket y, al sumarlos, salió $112 000 en combustible, comparado con $84 000 en el mismo período del mes anterior. Ese número me obligó a preguntar: ¿cuánto estoy pagando de más? La respuesta fue clara, y el primer paso fue cortar el consumo donde podía.
Segundamente, hablé con mi vecino Carlos, que tiene un Peugeot 308. Decidimos compartir el coche los lunes, miércoles y viernes para ir a la oficina en Asunción. Cada viaje de ida y vuelta cuesta 400 km, así que repartimos 800 km entre dos autos, reduciendo mi consumo a 400 km mensuales. Además, probé la línea de autobús 44 en los días que el tráfico está peor; el boleto cuesta 2 500 Gs y me ahorra 1 200 Gs en gasolina por viaje. En una semana, el ahorro neto fue de 15 000 Gs.

Foto: Patricia Bozan / Pexels (CC0)
Tercero, reorganicé el presupuesto familiar usando el método de sobres. Creé un sobre “Transporte” de 150 000 Gs y otro “Emergencia” de 50 000 Gs. Cada vez que pago la gasolina, el sobre se va reduciendo y, al final del mes, el sobrante se vuelve ahorro automático. Con esta disciplina, el gasto en combustible bajó de 12 % del ingreso familiar a 8 %.
Qué puedes hacer ahora:
- Descarga una app de registro de repostajes (Moove, FuelLog) y anota cada litro durante 7 días.
- Calcula cuánto gastas con el precio actual y compáralo con el precio de hace un mes.
- Identifica al menos una persona que viva cerca y propón compartir el coche al menos 3 veces por semana.
- Asigna un sobre físico o una categoría en tu app de finanzas para “Transporte” y pon el monto que consideres razonable.
- Revisa los horarios del transporte público de tu zona y prueba una ruta alternativa por una semana.
Al final del día, me di cuenta de que la subida de la gasolina no tiene que ser una sentencia de muerte para mi presupuesto. Con datos claros y pequeños ajustes, logré recortar 30 000 Gs sin renunciar a la movilidad.
Me siento más tranquilo sabiendo que tengo una herramienta práctica para enfrentar cualquier suba inesperada.