Diario | Un respiro en familia: visitando un parque en Lanús
Hoy quiero compartir un pedacito de nuestra vida cotidiana acá en Argentina. Desde que vivimos en Lanús, hemos aprendido a valorar mucho los pequeños espacios que Dios nos regala para descansar, reír y crer recuerdos en familia.
Este día decidimos visitar un parque cercano a casa. Nada planificado, nada lujoso, solo salir un rato, respirar aire fresco y ver a nuestra pequeña disfrutar como solo los niños saben hacerlo. Los columpios se convirtieron en su lugar favorito, y verla sonreír mientras se balanceaba fue más que suficiente para alegrarnos el corazon.
Mientras ella jugaa, nosotros observábamos con gratitud. Pensaba en lo lejos que hemos llegado, en todo lo vivido como venezolanos fuera de nuestra tierra, y aun así, cómo Dios sigue siendo fiel en cada etapa. A veces no hace falta mucho para sentirse bendecido: una tarde tranquila un parque sencillo y la familia unida.
Al regresar a casa, la tarde continuó entre juegos, muñecas, risas y ese desorden bonito que solo trae la infancia. Son momentos simples, pero profundamente valiosos, que quiero atesorar y recordar.
Seguimos caminando, aprendiendo y confiando. Agradecidos por el lugar donde estamos hoy y por cada oportunidad de construir una vida con esperanza


