¿Los niños pueden usar tecnología? Que piensan ustedes?🤔

Holisss amigues de stemit🫂✨ Hace unos días hablaba con mi prima que es mamá de un bebé sobre esto, los niños y la tecnología y me pareció un tema interesante para desarrollar por aquí… Sinceramente, yo creo que la tecnología no es el enemigo, pero tampoco es un juguete neutro que podemos dar sin pensar. Para mí la pregunta no es tanto “si” o “no”, sino cómo y cuándo.


696F4BD1-3720-4C00-B0F0-672163063CC2.jpeg

Portada de mi autoría creada con IA propia de PicsArt

Cuando veo a bebés con pantallas en brazos pienso en todo lo que se está perdiendo: miradas, balbuceos, manos que exploran texturas, risas que nacen de un juego físico. Esos primeros años son pura conexión humana y, en mi opinión, eso no tiene sustituto digital. Por eso, si pudiera decidir, evitaría las pantallas recreativas en los más chiquitos y reservaría las videollamadas para momentos puntuales en los que hace falta ver a un familiar lejano.

A partir de los dos años me parece razonable empezar a introducir la tecnología, pero con reglas claras: que sea contenido de calidad, corto, y siempre acompañado por un adulto. No me gusta la idea de que la pantalla sea una niñera; prefiero que sea una herramienta para aprender juntos, para comentar lo que aparece, para convertir un video en conversación. Cuando los niños ven algo con alguien que les explica y les pregunta, eso se transforma en aprendizaje real. Si es solo consumo pasivo, pierde todo el sentido educativo y se vuelve tiempo robado al juego, a la lectura o a la siesta.

Entre los 3 y 5 años yo pondría límites firmes en tiempo y contexto. Una horita al día de contenido pensado para su edad, y nada antes de dormir ni durante las comidas. Me parece importante que existan zonas sin pantallas en la casa: la mesa, el cuarto y los paseos. Eso ayuda a que los niños aprendan a relacionarse sin mediadores digitales y a que los adultos también bajemos el ritmo y estemos presentes. Además, si los padres modelan un uso responsable, no estar pegados al teléfono en cada momento libre, los niños aprenden por imitación más que por reglas impuestas.

Cuando son más grandes, la conversación cambia: ya no es solo tiempo, sino qué hacen con la tecnología. Juegos, búsquedas, comunicación con amigos, creación de contenido(he visto hasta niños tiktokers sin ninguna supervisión) todo eso puede ser positivo si hay límites y supervisión. Me parece clave negociar reglas en familia: horarios, aplicaciones permitidas, qué se comparte y con quién. No sirve de mucho imponer normas que nadie cumple; mejor sentarse, explicar por qué hay límites y acordar consecuencias claras. Eso les da seguridad y coherencia.

También creo que hay que estar atentos a señales: si un niño duerme mal, está irritable, pierde interés por jugar o por estar con otros, es momento de revisar el uso de pantallas. No hay que esperar a que todo se descontrole para actuar. Pedir ayuda profesional no es un fracaso; es una forma responsable de cuidar a los chicos. Y ojo: la tecnología puede ser una gran aliada para la educación y la creatividad si se usa con criterio, no un sustituto de la crianza.

Mi postura es práctica y flexible: no prohibir por prohibir, pero tampoco entregar sin pensar. Priorizar el juego real, las conversaciones cara a cara y el descanso; usar pantallas como complemento supervisado; y construir reglas familiares coherentes que todos respeten. Al final, lo que más importa es que los niños crezcan con tiempo para explorar, para aburrirse, para imaginar y para aprender a relacionarse sin filtros. Si la tecnología entra en sus vidas, que lo haga para sumar, no para reemplazar lo que solo la presencia humana puede dar🤔😕

Estoy atenta a leer sus opiniones en comentarios 🫢♥️

Saludos y bendiciones para todos💗💗💗

Todas las imágenes de éste post son de mi autoría y de mi galería personal

0.jpg