Mi reflexión de hoy, creo plenamente que la felicidad es subjetiva ✨

Saben que a veces vivimos en un mundo que nos vende la idea de que la felicidad es un destino, o peor, que es algo que se compra con un ticket de avión a una isla paradisíaca o con el último modelo de un carro. Pero ayer, entre una cosa y otra, me puse a analizar qué es lo que realmente me hace sonreír a mí y me di cuenta de algo muy potente: la felicidad es totalmente subjetiva.


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Portada de mi autoría creada con PicsArt

Me puse a reflexionar sobre cómo hay personas allá afuera que, a los ojos del mundo, lo tienen "todo". Tienen lujos, dinero, cosas materiales que cualquiera envidiaría, y sin embargo, se sienten vacías o no logran encontrar esa paz interior. Y por otro lado, estamos personas como yo, que quizás no tenemos una fortuna en el banco ni la vida resuelta, pero que nos sentimos inmensamente ricas.

Yo considero que no lo tengo "todo" en términos materiales, pero ayer me sentía la mujer más afortunada del planeta. ¿Por qué? Porque tengo lo más valioso: salud y una familia que me quiere un montón. Estudiando medicina uno ve tantas cosas difíciles todos los días, que aprendes a no dar la salud por sentada. Estar sana, poder caminar, estudiar lo que amo y tener a mi gente apoyándome en cada paso es, para mí, el verdadero éxito.

Para que vean lo subjetiva que es la felicidad, les cuento lo que me pasó ayer. Estaba extremadamente feliz y con el ánimo por las nubes simplemente porque estrené un uniforme médico nuevo. Es de un color marrón que está súper de moda ahorita y, de verdad, me queda bellísimo (o bueno, así me sentía yo jajaja).

Alguien podría decir: "Oye, pero es solo ropa de trabajo", pero para mí significaba mucho más. Me sentía profesional, me sentía linda y me daba esa energía extra para aguantar el trote del hospital y la búsqueda de historias médicas para mi tesis. Ese pequeño detalle me cambió el día por completo. Y es ahí donde está el secreto: en aprender a disfrutar las "bobadas" o las cosas sencillas que nos pasan.

Al final, la felicidad no es tener lo mejor de todo, sino sacar lo mejor de todo lo que tienes. Si tienes un techo, comida, salud y gente que te abraza cuando estás cansada, ya lo tienes casi todo. No necesitamos esperar a tener una mansión para ser felices; podemos empezar hoy mismo celebrando ese cafecito rico en la mañana, una buena charla con un amigo o, en mi caso, un uniforme nuevo que te haga sentir empoderada.

A veces nos estresamos tanto por lo que nos falta que nos olvidamos de agradecer lo que ya nos sobra. Yo hoy elijo ser feliz con mi familia, con mi carrera y con esos detallitos que me alegran el alma.

¿Y para ustedes, qué es la felicidad? ¿Es algo grande o son esos pequeños detalles del día a día? ¡Me encantaría leer sus reflexiones en los comentarios! ✨💖

Saludos y bendiciones para todos💗💗💗

Todas las imágenes de éste post son de mi autoría y de mi galería personal

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 2 days ago 

Totalmente de acuerdo contigo amiga, tantos lujos y cosas banales no llenan el corazón con los pequeños detalles de la vida como compartir con alguien unas palabras, un café o simplemente estar ahí.

Bella reflexion nos has regalado amiga, feliz noche y no cambies.