Mi Experiencia con la Chiquita Noruega
La pequeña Noruega llegó a nuestras vidas hace seis meses y ha sido una aventura completamente única llena de momentos divertidos, momentos que me han asustado mucho y otros que me han molestado.
Ser mamá perruna no es una tarea sencilla, he dicho un par de veces que es más sencillo mantener sano y salvo a un bebé que a mi pequeña cachorrita.
Luego que mi Charlotte falleciera por parvovirus dudé mucho en tener otra mascota, temiendo sucediera lo mismo. Pero ella llegó y no podía dejarle en la calle.
En el camino aprendimos que hay cosas que no puede comer mu seguido, su estómago es tan delicado como el de un bebé, y en lo más mínimo que coma algo que no tolere les provoca vómitos o diarrea.
Por lo que la alimentación se va introduciendo de a poco y sin mucha variedad en un mismo día. El arroz hervido, el pollo son los ideales. Además de verduras como zanahoria, papa, auyama.
Además aprendí que el hígado o vísceras no se le puede ofrecer en grandes cantidades o muy seguido. Ya que se intoxican por exceso de vitamina A.
Ella es delicada con su estómago y he tenido que ser más cuidadosa con lo que come y con la cantidad de horas que está en ayuno. Porque si son muchas vomita de color amarillo (la bilis).
Es muy importante ayudarle con comidas blandas mientras se recupera.
Además de no dejar nada a su alcance y mucho menos galletas de chocolate.
No me ha dañado los zapatos aún pero si es muy enérgica, y aún se adapta a socializar con personas extrañas y otros animales.
No busca estar encima de uno pero se deja acariciar y baila conmigo mientras limpio.
La reviso mucho en busca de garrapatas, para revisar sus patitas es complicado, no le gusta mucho. Debo hablarle fuerte cuando me gruñe.
Sus juguetes favoritos son las botellas de plástico, ya casi ni me quedan en casa jaja.
Atiende a los comando de sentada, gira y quieta, espera hasta que le diga que puede comer. Además le acostumbré a que puedo tocarla y manejar su comida mientras come para evitar muerda en especial a mi hija menor si se le llega a acercar mientras come.
Ellas dos juegan y son como dos niñas tremendas en casa, no sé cual de las dos hace más reguera, su complicidad es única y se deja hacer de todo por ella.
Amo a mi chiquita, la cuidamos mucho, lo mejor que podemos:
- Sus vacunas están al día gracias a Dios,
- Hidratación
- Mi elección comida casera
- Actividad física
- Mucho amor







Muy linda la perrita Noruega y lo mejor es que no daña los zapatos. Eso es verdad ser mama perruna es un compromiso y de no saber quien hace mas reguera de los dos, de eso sè yo muy bien, jaja-
Felicidades por ser la ganadora de días de noviembre.
Curated By: @damithudaya