Elige una palabra, pinta una historia #18
Estás de acuerdo
Observando la cuchara que se encontraba sobre la mesa Rosa Eugenia recordó, con cierto pesar en el alma, que mientras Carlos José, el hombre con quien se casó para siempre, estuvo en este mundo peleaba con él de manera frecuente por culpa de aquel bendito utensilio. Se molestaba mucho cuando le servía la comida y en cuanto su marido se percataba de que dentro de los cubiertos que estaban allí no se encontraba su cuchara favorita, comenzaba a protestar con aquellos gritos que profería durante esos últimos días en que ya la terrible enfermedad lo había afectado demasiado.

Ninguna otra / F
Ella tenía que ir a buscarle la cuchara porque Carlos José se negaba a probar los alimentos si no se la traía. Y luego su ofuscación comenzaba a manifestarse con reiteradas recriminaciones: que si no era igual comer con cualquiera de esos instrumentos, que el hecho de que estuviese enfermo no le daba derecho a exigirle tanto a una mujer que se mantenía ocupada todo el día solo para que nunca les faltara nada ni a su esposo ni al hijo que habían tenido… y así continuaba con una quisquillosa retahíla que podía prolongarse por más de una hora.
Después que su amado esposo falleció, la discusión por la cuchara recayó entonces en Jaime Alejandro, el único vástago de su dichoso matrimonio. No es posible, hijo, le recalcaba una y otra vez Rosa Eugenia, que habiendo en ese envase tantos cubiertos tú vayas a tomar el que más le gustaba a tu padre para ensuciarlo a cada rato; esa cuchara está allí para tenerlo presente, para decirle que no lo hemos olvidado, no para que te la lleves con el plato para el cuarto y dejarla inmunda tanto tiempo en cualquier lado. Jaime Alejandro le aseguraba siempre que no lo volvería a hacer, pero nunca cumplía su palabra.
Ahora que se encontraba sola en aquella casa, pensaba compungida Rosa Eugenia, solo se quejaba en voz alta para escucharse a sí misma; por pura mala costumbre, se dijo esbozando una sonrisa resignada, porque ni antes ni ahora había necesidad de eso, ni su marido de toda la vida ni su hijo dieron jamás motivos para tantos agobios de su parte. Sin embargo, nunca faltaban las preocupaciones, Jaime Alejandro, ante las carencias severas en la situación económica del país, decidió marcharse a probar suerte en el extranjero. Gracias a Dios le estaba yendo muy bien, solo habían pasado seis meses de su inevitable partida y ya la estaba mandando a buscar. Si no quieres venirte sola, mamá, tendré que ir a buscarte, le dijo la última vez, pero quiero tenerte aquí a mi lado.
Ella, por supuesto, no quería marcharse de aquella casa donde había pasado los últimos años de su vida, ese hogar que con tantos sacrificios habían comprado con el dinero que ella y Carlos José ahorraron desde mucho antes de que se conocieran, ese espacio tan suyo donde tantos recuerdos familiares había. Fatigada emocionalmente por pensar constantemente en este asunto, Rosa Eugenia emitió un largo suspiro y, evocando a su esposo, se preguntó: ¿Será que dejo nuestra casa sola y me marcho, Carlos José? Y al instante escuchó que la cuchara que estaba sobre la mesa se cayó de repente al suelo sin que nadie la moviese. Bueno, parece que estás de acuerdo, fue lo único que dijo con lágrimas en los ojos.
Invito a los amigos:
@isgledysduarte,
@casv y
@yenny47


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Gracias por su apoyo.
Es difícil para una madre el desapego de un hogar construido con tanto esfuerzo, ahora la ansiedad que le provoca la soledad que retumba con el eco de su voz aumenta su sufrimiento.
Una pregunta a su difunto esposo y una inexplicable caída de su utensilio preferido, puede significar un SI contundente como un NO rotundo.
Basado en el obsesivo comportamiento de su esposo por la cuchara creo que Rosa no se va y si se va es del tremendo susto..!
Gracias profesor por tan estupendo relato. Le deseo mucho éxito..!
Puede ser que se haya asustado, pero pudo suceder también que, sabiendo lo quisquilloso que era su esposo, lo tomara como una manifestación normal. Lo cierto es que se comunicó y ella parece que lo entendió... Gracias por sus excelentes comentarios, amigo. Saludos.
Es triste como Rosa Eugenia recordaba la relación que tenía con Carlos José y las frecuente peleas que tenían por un simple utensilios " la cuchara" este objeto podría simbolizar la conexión emocional y los difíciles momentos que vivieron juntos .
Es una historia muy interesante que invita a reflexionar sobre nuestra relación con los demás.
Gracias por la invitación.
Le deseo éxitos
Esa es la intención, amiga, mostrar com a través de un simple objeto se simboliza una relación estable con todas sus alegrías y sus penas. Gracias por sus sabios comentarios. Un gran saludo.
People are reluctant to leave their own house; that is the nature of humans. It is true, but the way she gets the decision is very emotional. You did justice to the topic.