"Y de repente : el chip pegado".
En la casa ya no había comida, así que decidí ir de compras al supermercado más grande. Escogí todos mis productos y me aguanté la tremenda cola. Cuando fui a pagar, el cajero me dijo que no pasaba la tarjeta. En ese momento me di cuenta de que no tenía dinero..

Le dije a la cajera: inténtelo de nuevo , es que el chip a veces se queda pegado (lo cree en ese momento) sonreí con la simpatía del que sabe que está arruinado y sin remedio. Ella me miró con la compasión con la que se mira a un "iluso comprador". Pasó la tarjeta por tercera vez y el punto de venta emitió un pitido, burlón: operación rechazada, mientras en la pantalla del celular, la aplicación del banco mostraba ...saldo insuficiente.
Quería que la tierra me tragara y me escupiera en el polo norte, también pensé en fingir un desmayo y rodar por el suelo, en agarrar las dos bolsas para salir corriendo como Usain Bolt pero ya estaba sin aire y casi sin pulso. Opté por "mantener la dignidad". Hice a un lado las galletas, devolví el refresco con dolor en el alma y me fui caminando con la frente en alto pero con el estómago vacío sonando más que "radio fiao".
. . Moraleja: revisar la cuenta bancaria antes de hacer compra evita infartos y pasar pena, además lo del chip pegado ya nadie lo cree.
