Concurso de Arte y Escritura #166 Volar Entre Monedas
Nací y crecí en un pueblo de estilo colonial llamado El Consejo ubicado en el estado Aragua, frente a mi hogar está la iglesia Del Buen Consejo, con su repicar de campanas cada sábado y domingo era seguro que hubieran bautizos.
La iglesia se llenaba de familiares y amigos para oír y compartir el primer sacramento del pequeño que se presentaba en el templo. Era un ritual el estar ahí quietos, serenos, y de repente el llanto de aquellos que no les gustaba el agua fría que le colocan en su frente.
Nos acercabamos lentamente, nos sentabamos lejos de de los que iban a bautizar y muy cerca de la salida principal, ahí atentos hasta que culminará el evento.
Siempre eran a la misma hora, cada fin de semana de tres a cuatro de la tarde, ahí con sus mejores galas padres y padrinos esperaban el momento justo para luego reunirse y pasar un rato agradable entre la fé y la unión.
La fuente bautismal de agua bendita llena, mostraba su fondo cristalino como si no hubiera una gota de agua, su claridad era tan transparente que solo al moverla podías comprobar que si había líquido en ella.
Llegaba el momento más emocionante, cuando los padres y padrinos se acercanban a la salida iban lanzando al aire muchas monedas la cuáles eran recibidas por todos los niños del sector que ahí esperábamos impacientemente que terminara la misa.
Habia un niño llamado Luis que casi nunca agarraba ni una moneda, el al ver que empezaban a lanzar las monedas al aire simplemente levantaba su rostro, cerraba los ojos con los abrazos abiertos esperaba que las monedas le cayera por todo su cuerpo. Él decía que era mágia, que sentía estar volando entre monedas.
Habian padrinos que se escabuyian entre los presentes para no tener que lanzar monedas, con pasos sigilosos corrían para no dejarse ver entre la multitud, y hasta les daba tiempo de participar y agarrar una que otra moneda.
Una época que se añora, una época vivas, entre gritos y carreras se vivió en paz. Con mucha devoción entre oración, esta la fuente esperando a cada niño con sus hermosos gritos. Luego, a la salida ¡Padrino ! ¡Padrino!, ¡Aquí! ¡Aquí! ¡Lanza el medio a mí a mí!.
Entre sábados y domingo, de tres a cuatro, cada niño esperaba el momento de las monedas, frente a la iglesia y sus gentes buenas, saltaban y corrían con alegría, unos más, otros menos, Pero todos con los bolsillos llenos de ilusión y un medio ¡que emoción!.
Bendecida tarde en #venezolanossteem con mucho aprecio aquí les muestro en el concurso de @solperez invitando a participar a los steemias @yahnel
@dilianny20 @kozanozdra @queenella1 y nos muestren su creatividad.

Me encantó leerte. Gracias por estar. Un abrazo.
1. Determination of Club Status refers to the https://steemworld.org/transfer-search Web-based Application
2. Plagiarisme Checker: https://smallseotools.com/plagiarism-checker/
3. AI Content Detector: Corrector App, OpenAI/, CopyLeaks
Amiga, su narración me hizo imaginarme todo cuanto mencionó. Una vez fui a El Consejo, a lo del tren y a la Cruz de Aragua en la Hacienda Santa Teresa.
Qué bonitos tiempos narra de sus memorias, nunca llegué a ver eso de lanzar monedas o si pasó cuando niña no lo recuerdo.
Entre todos los detalles de los bautizos y otros sacramentos lo más importante es la honestidad, el respeto y la fe con que se hagan, de eso hay que rescatar mucho también.