Cables desde el más allá
Hola, buenos días, tardes o noches.
Estos son mis viejos cables. Si se sorprenden de lo cortos que son, es porque en la antigua telegrafía, las epístolas debían tener unas pocas líneas. De tener más cosas qué decir, la gente debía recurrir a las cartas, siendo un mejor soporte para tal fin.
💌 Cables desde más allá 💌
Primer cable:
Escribí un ultimatum y lo escondí dentro de un libro. En él puse todo lo que pensaba y sentía para desahogarme. Siempre tuve al tentación de enviárselo a la causa de mi dolor. A veces, cuando limpio o cuando leo de pasada, lo encuentro.
Como me alegro de no haberlo enviado nunca.
Segundo cable:
Decidí vender unas viejas tarjetas que le pertenecían a mi hermana. Ella amaba coleccionar cosas viejas. Creo que era una anciana por dentro. Le gustaba mucho verlas y compartirlas conmigo.
Ahora que no tengo más en qué apoyar mis recuerdos de ella, me arrepiento de lo que hice.
Tercer cable:
Compré esta postal para ver si algún día conocía a alguien en quien usarla.
Creo que mejor hago como Mister Bean en el episodio de navidad y me la guardo.



