¿Flojera?
Hola, gente.
Aquí está otra historia -no relacionada a mis fieras malignas-. Espero la disfruten.
¿Flojera?
El sol empezó a decolorar el cielo. Las estrellas, ocultas por las nubes, se fueron apagando. Nora despertaba poco a poco. Su consciencia se movía del mundo del sueño al de la vigilia. La brújula interna que dirigía el guion de las películas oníricas otorgaba el control a los deseos sinceros y conocidos por cada faceta de Nora ya que era imposible que su propia mente le ocultara cosas.
Sus familiares y mascotas aún creían que ella aún dormía. Bueno, tal vez los peludos de cuatro patas sentían sus movimientos sobre el colchón, pero los humanos le concederían más tiempo de disociación del mundo real siempre y cuando no saliera del cuarto ni siquiera para ir a orinar.
Una vez levantada, puedes seguir de pie el resto del día. Esa era la filosofía de su madre.
Los recuerdos del amor que ya no estaba en la vida de Nora, daban vueltas en aleatorio en su cabeza. Imágenes de vivencias filtradas miles de veces, tanto que eran más vívidas que el evento en sí.
La sola idea de salir del cuarto y lidiar con la nueva realidad sin esa persona es insoportable, pero si no sale y trata de hacer algo en el tiempo presente que lo haga valerse por sí mismo es aún peor.


Este texto parece una mezcla de flojera y sentimientos de frustración por que la persona amada ya no está.
Claro que lo son. Esto puede ser por gente ausente o situaciones agradables que ya se terminaron.
Saludos.