Tres microcuentos de lagartijas
Tres microcuentos de lagartijas
Tristeza
Empecé los ayunos intermitentes de una comida al día para deshacerme de la grasa visceral y del tejido y linfa sobrante que no se iba con ejercicios intensos.
Mi madre no dejaba de compararme con una lagartija y de amenazarme con llevarme al médico.
Nunca me había sentido mejor.
Horror
Dos cosas definen a mi vecina: su habilidad para mentir y su capacidad de reproducirse.
Sus hijos la emulaban en lo primero y fingían inocencia a pesar de las pruebas de que irrumpían en mi patio cuando creían que no los veía.
<<Son unas lagartijas idénticas a su madre>>.
Humor
—Mira la iguana —señaló Lucía.
—No me gustan —me quejé. Yo no quería ir al parque ese día, pero ella insistió en que debíamos salir un rato.
—¿Por qué no te gustan? Son muy lindas.
—Son lagartijas sin radiación —zanjé irritado.

