Yo, y mi tristeza | Concurso de arte y escritura #179

Esa mañana me sentí un poco triste, aunque estaba jugando con mi muñequita, de a ratos sentía que el pecho me dolía. Quizás también me sentía así, porque Carlota no vino a jugar conmigo. La enfermedad que estaba arrasando con la vida de las personas la había secuestrado.
Mi abuelita me preguntó que tenía, por qué estaba tan callada. Mi abuela era persona que siempre estaba dispuesta a oírme. Así que cuando me preguntó, fue como si abrieran una represa. Hablé todo lo que sentía y mi sollozo acompañó mis inquietudes.
La abuela escucho con calma. Me abrazó fuerte y calmo mi llanto. También me dió un pedacito de papelón. Luego de un rato, ya me había calmado. La abuela me pidió buscar los huevos en el corral y yo salí contenta a buscarlos.

La abuela quedó sola, absorta en sus pensamientos. Era como si la preocupación de la chiquilla la atrapó también. Pensó en la pequeña Carlota. Sus problemas respiratorios eran graves. Estaba en silencio, como si estuviera expresándose con un ser superior a ella.
Luego de un profundo suspiro, se levantó de la silla y dejo en manos del Supremo las angustias que sentía nieta y abuela.

En la sala el padre de Carlota y el tío Carmelo conversaban:
Marcelo, tengo que recurrir a ti de nuevo. En estos momentos de crisis, tu eres en quien puedo confiar. Tu eres un buen amigo. ¿Puedes prestarme el dinero para completar el tratamiento para mí niña Carlota?
Cuenta con eso estimado Santiago, ustedes no solo son nuestros vecinos. También son familia. Ustedes también han estado en nuestros momentos tormentosos.

Pasaron los días, Carlota se mejoró y Mariana volvió a jugar con su amada prima Carlota. Con la ayuda de la abuela le hicieron nuevos vestiditos a las muñequitas. Buscaron juntas los huevos y hasta ordenaron a la vaca mariposa. Que antes había estado preñada
¿Y donde está el becerrito?
Esa, es otra historia.
Por ahora dejamos esta historia hasta aquí. Invito a @Graceleon, @nancy0 y @dulcem05 a unirse al concurso de nuestra @solperez:
La portada fue diseñada en Canva. Las imágenes forman parte del post de promoción.
Bendecida tarde amiga @lunasilver agradecida con la invitación, me encantó tu historia, me hizo volver en mis recuerdos parta de mi infancia con la abuela. Te deseo muchos éxitos
Mi abuela, aunque refunfuñona siempre tenía ese don de adivinar cuando nos pasaba algo.
Y para curar las amarguras, un dulcito, una conserva, un pedazo de majarete...