SEC-S30W1: Anécdotas que enseñan

Hace mucho soñaba con un jardín, no cualquier jardín. Era de esos que suelen salir en los cuentos de adas dónde las abejas se deleitan con el nectar de las flores, donde las aves cantan y los lirios florecen
Su principal meta fue empezar con las rosas. Un tanto difícil para una principiante, pero las dificultades no son problema para ella, la vida le enseño a verlas como pequeñas enseñanzas para que triunfe en el camino. Una mañana cuando aún el sol no se despierta decidió visitar a su abuela quien es una experta sembrando rosas, luego de conversar durante un rato con ella le pidió unas cuantas estacas de las rosas que cultiva en su campo.

Mamá Isa le explico paso a paso como debía ser el cuidado de las mismas, escuchaba con atención para no saltar ningún paso, luego de un rato decidió volver a casa para enfocarse en su proyecto que era: tener un jardín.
Durante algun tiempo preparo la tierra con mucho cuidado y entrega, más que un anhelo se convirtió en una meta que debía alcanzar, no tenía conocimiento profundo de las platas pero bastaba con aquella pequeña enseñanza que le había dado su abuela.
Por las noches regaba las plantas con amor para que al día siguiente amanecieran prósperas, al cabo de un tiempo aquellas estacas que puso a prender comenzaron a retoñar, la alegría que sintió para entonces fue tan inmensa.
No pensó que el proceso fuese tan rápido. Ya para la semana siguiente lastimosamente la mata fue tomando un color poco saludable, sus ojos aguarapados escondían dolor por no alcanzar el objetivo deseado.

Rendirse no era una opción por lo que decidió seguir intentándolo, fueron muchas las veces que lucho contra aquella tierra seca y árida, aquel lugar no prestaba las condiciones necesarias para cultivar rosas. Su sueño no se iba a terminar por algunos intentos fallidos que tuvo.
Poco a poco fue trabajando y más eran aquellas estacas que morían que las que decidían retoñar y cuando alguna retoñaba, luego de unos días se empezaban a marchitar, había perdido la cuenta de las veces que intento cultivar rosas pero decidió usar otras estrategias.
Un vecino cercano le regaló algunos maceteros y ella los preparo con tierra abonada, sembró una estaca con todo el amor del mundo y finalmente ocurrió, ¡si! por fin lo logro, aquellas rosas empezaron a retoñar.

Ver aquella preciosa rosa adornando el jardín era solo el principio de aquello que se venía, aún no ha logrado cumplir sus sueños por completo, sigue trabajando en ellos, aquella rosa tan llena de vida y color es el inicio de una gran bendición.
Por las noches cuando la luna se asoma junto a las estrellas, riega cada planta añorando aquello que con amor desea, las plantas son su refugio en aquel espacioso campo de tierra seca.

Y aunque los miedos invadieron su ser en el intento de cultivar las bellas rosas, nunca desistió de ellos porque el miedo no tiene porque decidir el futuro, te espera una discreta victoria en el acto de no desistir

Exclusivo para stemmit con fotos de mi autoría.
Hola, @marianri
Es un placer ver que has aceptado mi reto, ¡bienvenido! Aquí tienes tu evaluación:
En la adversidad solo prevalecen las grandes voluntades, ellas hacen milagros cuando las demás se dan por vencidas.
Fue una bonita historia, pero no me quedo muy claro si la creaste o fue una experiencia personal. Bonitas fotografías.
En ocasiones nos sentimos caer, pero lo importante no es quedarse tirado, sino levantarse y proseguir.
Muchas veces dejamos de hacer algo porque fracasamos en el intento, pero cuando perseveramos, logramos todo con mucho éxito.
Una anécdota que nos sirve de experiencia para superar los obstáculos y ver nuestros proyectos materializados.
Felicidades por ser la ganadora del concurso Ecos de amor.
Muchísimas gracias 🫂