SEC-S30W1: Anécdotas que enseñan: (El valor de la prudencia)
¡Saludos amigos de Steemit!
—Bueno core, hoy te estaré dando mucho pode. Dije al ver mi programa de entrenamiento
Ante esta algarabía, el erizado de mi piel no se hace esperar y recorre todo mi cuerpo. Sensación que no me sorprende porque me encanta ejercitar esa área, además de que los ejercicios de abdominales se han convertido en mis favoritos, así que pasé toda la mañana y parte de la tarde esperando el momento de ir al Polideportivo.
La tarde llega con un clima templado. Característica que no es muy peculiar en la ciudad, pero estaba encantada porque soy más afable a la temperatura baja; sentía que todo perfilaba a ser un entrenamiento extraordinario... El ingrediente especial era que, después de mucho tiempo, mi papá me acompañaría, siendo este el primer compartir de calidad tras llegar de su viaje fuera del país.
Hay poco cuórum en el Polideportivo, asistencia normal en el lugar para ser viernes, así que decidí aventurarme a extender dos series más para cada ejercicio abdominal que debía hacer. Mi papá mira con asombro el avance que he tenido en poco tiempo... Me felicita, pero entre sus palabras repite con énfasis:
—Se prudente en casa movimiento que hagas
En ese momento, no entendía su llamado a la prudencia. Para mí, todo estaba bien y sentía tanta adrenalina en mi cuerpo que dejé de lado mi hábito de preguntar. La mirada aguda de mi papá se profundiza cuando comencé a hacer abdominales inversos; en su mente de atleta de alto rendimiento sabía que esa extrema confianza que tenía no me dejaba ver que a los ejercicios hay que respetarlos, porque, independientemente de que dominemos la técnica o tengamos destrezas, no se puede dejar de ser prudente, ya que durante la actividad suceden imprevistos.
—Relájese y disfrute el entrenamiento. Le aseguro que no va a suceder nada malo. —Expresé
Sin emitir palabras, me da una palmadita en el hombro y detiene su entrenamiento para observar de cerca mi actividad. Durante los minutos de reposición, él me cuenta cómo fue su comienzo y el progreso entrenando la zona del core... En la tertulia, incluye los sustos que pasó siendo joven e incluso adulto.
Escuchar la historia de mi papá me llevó a pensar que eso le había sucedido, porque no tenía la técnica dominada o no se concentraba, pero la realidad aquí era que lo sucedido fue auspiciado por la falta de prudencia... Elemento que él sabía muy bien que yo no tenía y, en mi caso, no lo veía así, ya que el gusanillo del ego estaba dentro de mí, novedad que me llevaba a creer que ejecutar los ejercicios de una manera agresiva era comerme al mundo y nada me salía mal, porque aprendí en tiempo récord a hacerlo perfecto.
Al finalizar todas las sesiones de abdominales, nos dedicamos a estirar el cuerpo. El ocaso ya está en su punto final cuando repentinamente se me ocurrió decir:
Voy a hacer el abdominal inverso aquí
Hasta ese momento, no había ejecutado este ejercicio en un lugar que no fuera la plancha y mucho menos sin la barra donde me sujeto. Sentí que esa era una ocasión estelar para avanzar al siguiente nivel y, sin pensarlo más, lo hice... Escasos segundos, siento la mano de mi papá sujetándome fuertemente la pierna.
—Si todo estaba bajo control, ¿Qué ha pasado?
Es la pregunta del millón e incluso, yo misma me la hice en ese momento. Interrogante que mi papá no dudó en contestar: que mi imprudencia y el exceso de confianza me llevaron a no medir la fuerza de la elevación de piernas que hice; por tal razón, estuve a un paso de dar el giro completo y, de ser así, me hubiese partido el cuello. Con mi cuerpo temblando como gelatina y mi corazón latiendo más que un tambor, comprendí a qué se estaba refiriendo mi padre desde que comencé a entrenar, además de que esa cautela que por mucho tiempo pensé que tenía se desplomó, porque noté que estaba deficiente de esa actitud tan importante en la vida.
Creer que tengo el control absoluto de todo fue mi principal error ante este suceso y, cuando se tiene esta teoría, nos cuesta mucho ser prudentes, pero al ver que, por un movimiento en falso, casi accidento mi vida, entendí que debía trabajar en la prudencia, ya que esta virtud me ayuda a neutralizar el ego que siempre se cuela en nosotros, al igual que, aunque algo se proyecte fácil, no lo puedo subestimar, porque todo tiene su punto de complejidad.
Este hecho ocurrió hace un año y, aunque él llegó para ayudarme a mejorar en mi presente, al igual que el futuro, también me permitió ver todos los errores que cometí en el pasado por falta de prudencia, visualización que, más allá de afligirme, abrió un escenario de reflexión donde he podido trabajar en mí, otras actitudes donde estaba fallando.
Cabe destacar que en este momento continúo aprendiendo a ser prudente, pero las estrellitas que vi esa tarde y el susto que sentí fueron suficientes para impulsarme a tener la mejoría que he estado teniendo y, esto sin lugar a dudas, me llena de orgullo, porque la lección ha estado aflorando sus puntos positivos a mi favor.
¡Muchas gracias por leer mi publicación!
Las imágenes presentadas en esta publicación fueron tomadas con mi teléfono celular Tecno Spark 30C





Hola, @paholags
Es un placer ver que has aceptado mi reto, ¡bienvenida! Aquí tienes tu evaluación:
Uno a veces tiene ese deseo de comerse al mundo y cuando las cosas nos salen bien y sentimos que podemos hacer mas, tienden a pasar este tipo de cosas. Me ha pasado con los ejercicios, con los paseos a la montaña, en las que digo voy a hacer tal cosa y al final prefiero actuar con prudencia y saber hasta donde llegar. Pero eso te lo da es la experiencia.
Me encanta leer historias tan bien estructuradas como la tuya, te felicito.
¡Holaaa Marvin!🤗
Tenemos la mala costumbre de querer todo para ya y, eso nos sale muy costoso jajaja, pero como bien dices, la experiencia es quien realmente nos enseña de que todo lleva su tiempo.
Me encantó compartir con ustedes en esta primera dinámica de la semana... Te agradezco mucho tu apoyo y evaluación. Un fuerte abrazo💚
Upvoted! Thank you for supporting witness @jswit.
¡Muchas gracias por el apoyo!🤗💚
Hola amiga cuando hacemos algo que nos gusta mucho como en tu caso el ejercicio puedes pensar que somos super poderosos y aunque si podemos hacer todo lo que nos propongamos debemos ser prudentes y hacer las cosas poco a poco para no lastimarnos🫂💚
¡Holaaa Santi!🤗
Totalmente. Por ello, hay que trabajar mucho en fortalecer la prudencia en nosotros, ya que queramos o no, en algún punto el ego nos gana la batalla.
Te agradezco mucho tu apoyo... Un fuerte abrazo💚
Hola mi querida Pahola.
Me alegra que tu papahaya estado en el lugar justo a tiempo, no quiero ni pensar las consecuencias de tu imprudencia.
Lo bueno de todo, es que aprendiste la lección y hasta el dia de hoy sigues practicando la prudencia en tus ejercicios y seguro que en todas tus actividades.
Debemos detenernos y prestar atención para evitar consecuencias negativas.
Un fuerte abrazo.
¡Holaaa Sara!🤗
La imprudencia es muy costosa y, desde que lo comprendí, hasta el saludo lo hago con prudencia jajajajaja, porque las eventualidades negativas, en gran medida estallan por nuestras acciones.
Te agradezco mucho tu apoyo... Un fuerte abrazo💚