Canciones de ultratumba

image.png
F / F / F


Dentro del folclor venezolano existen unas cuantas canciones que podríamos catalogar dentro de esta categoría de ultratumba y muchas de ellas se refieren a determinadas leyendas arraigadas en la tradición. Florentino y El Diablo, una mítica historia poetizada por Alberto Árvelo Torrealba y vertida en los compases de un joropo llanero, es una de las más conocidas; así mismo, otras como El Silbón, La Sayona y María Lionza, a las que también les han dedicado alguna composición melódica, se encuentran enmarcadas dentro del misterio inexplicable de esa dimensión que se aparta del mundo razonable de la cotidianidad.

image.png
Portada del álbum / F

Cuando me topé con este concurso, sin embargo, mis recuerdos se fueron enseguida hacia una canción no muy conocida, creada por el fallecido cantautor margariteño José Ramón Villarroel, quien se destacó también como uno de los más grandes galeronistas venezolanos: "El entierro de vigía". Esta es una composición que se encontraba en el repertorio de nuestros frecuentes encuentros parranderos, ya que además de estar, por supuesto, inscrita en el pentagrama de los ritmos orientales, la anécdota que refiere culmina con una situación graciosa. La melodía está estructurada por cuatro décimas, que fueron grabadas con ritmo de gaita margariteña por el mismo José Ramón.

En aquellos años de mi adolescencia, cuando me aprendí "El entierro de vigía", tuve que indagar algunos datos para poder comprender a cabalidad el sentido de sus versos. El entierro no se refiere, en este caso, a la sepultura de un difunto, sino a esos tesoros contentivos de una cantidad significativa de monedas de oro o plata que, en el pasado remoto, algunas personas escondían bajo tierra; cuando estas fallecían sin tener oportunidad, en vida, de desenterrar esa fortuna, podían regresar del más allá para ofrendárselo a alguien que estuviese en este mundo. Ahora bien, la frase "de vigía" significa que a quien está dispuesto a sacar ese entierro se le impone como condición ineludible asesinar a otro ser humano; de manera que, quizás, tiene la oportunidad de hacerse rico, pero quedará con las manos manchadas de sangre.

Si se atreven a escuchar con atención la canción que les comparto, se darán cuenta de que el hombre que se prepara para desenterrar el tesoro que el muerto le ha ofrendado escoge como víctima a un hermano que es ñeco (un discapacitado que ni siquiera puede moverse, según la descripción de la letra), sin embargo algo extraño sucede en el momento crucial y la escabrosa situación culmina, como ya señalamos, con una nota divertida.

Sort:  

Le agradezco su invalorable apoyo...

Loading...

Hola @cruzamilcar63.

Excelente selección. Lo bueno deestas dinámicas es que nos ayudan a conocer temas inéditos para nosotros y nos alientan a apreciar nuestra cultura y ese humor tan característicio de los venezolanos.

Un gran saludo!

En verdad, me gusta seleccionar esas piezas del folclor que no son muy populares para darlas a conocer y resaltar esos valores de nuestros pueblos. Gracias por su lectura y comentarios, amigo. Saludos.