Añoranzas

in Venezolanos Steem3 days ago


IMG_20221213_142332.jpg
Hace mucho tiempo, el camino aquel.

Vivir en el campo fue la cosa más estupenda que me tocó vivir en la vida. Era una vida para pocos. Un poco difícil, pero que a la hora de la verdad era un pueblo que vibraba al unísono. En las alegrías, todos se enteraban; mientras algunos celebraban, otros criticaban y otros tan solo lo vivían.

En algunas circunstancias cuando la tristeza llegaba, todos se condolían, colaboraban. Todos en el pueblo se unían al dolor de una familia. En sus pensamientos, más que por el dolor ajeno, se apodera de sus corazones el pensamiento de que, pudo haber sido su propia tragedia, su propio familiar, su propio hijo, hermanos, o padres.

En las fiestas todos nos veíamos, ya sea charlando, bailando, cantando, ingiriendo las bebidas espirituosas que en ese momento estaban en la mesa.

La vida del campo aunque era muy trabajosa tenía sus recompensas, de disfrutar de los momentos de la vida. En los domingos, todos nos veíamos en la iglesia. Por más malas, chismosas, peleadoras o malas vecinas, que fuésemos, el domingo es del Señor. Mi abuela y mi madre, las tres sentadas, leyendo el misal del día. Dándonos golpes de pecho, arrepentidas, aunque sea solo por la misa; Luego a continuar con nuestra vidas de pecadoras, jejeje. Al final siempre hay misa, siempre hay un perdón.


image.png

En las tardes nos sentábamos con nuestros familiares, padres, tios, primos. Relatában los cuentos de la semana. Mi tío, era particularmente mentiroso. Siempre con sus anécdotas ficticias. Nada de eso cuanto relataba, era verdad; Todo provenía de una mente creativa. Lo sabíamos en la familia, pero nos agradaba escucharlo. Me gustaba preguntarle en forma inocente por esto y por aquello. Él, de inmediato, con su mente proactiva, creaba situaciones inverosímiles.


image.png

¡Yo me asombraba!

¿Era verdad todo eso tío? Le preguntaba.

¡Claro que sí, mi bella sobrina! Era lo que solía contestar.

Al pasar las horas, mi hermana y yo, habiendo despedido a todos los familiares que nos visitaban en la tarde, aprovechamos el tiempo para sentarnos a tejer, coser y remendar las ropas. Todo al calor y la luz de la pequeña chimenea. Nuestros ojos se cansaban de ver las finas puntadas una y otra vez.

Nuestros cuellos se quedaban rígidos por momentos. La posición adoptada por varias horas, nos restaba la posibilidad de continuar. Hasta el próximo día, que el tiempo nos regalara las pocas horas nocturnas compartidas. Entre el Descanso y el sueño.


image.png

Eran tiempos muy hermosos. Aunque en su momento eran difíciles, pero eran compartidos con amor y Buena presencia. El tiempo pasó, llegó el momento de la despedida. Otros caminos nos abrieron las puertas. Ahora me siento en mi mecedora a recordar con un esbozo de sonrisa, mis tiempos en el campo junto a tantos seres amados que ya no están.

@gertu_banner4.png

Esta es mi participación en el concurso de arte patrocinado por la amiga @solperez.

Todas las fotografías son tomadas del concurso.

Enlace

Los banners son hechos con Canva.

La fotografía es de mi propiedad tomada con el Redmi note 9.

@gertu_banner4.png

Sort:  

In the afternoons we sat with our relatives, parents, uncles, cousins. They told the stories of the week. My uncle was particularly a liar. Always with his fictional anecdotes. None of that was true was true; It all came from a creative mind. We knew it in the family, but we liked to hear it. I liked to ask him innocently about this and that. He immediately created unlikely situations with his proactive mind.

It sounds like he missed his calling as a novelist! There’s an art to telling a lie so unlikely that it becomes entertaining.

I love doing this type of writing with ideas that come to my mind from situations and opinions expressed by others. Especially the older ones.

Gracias por publicar en la comunidad #Venezolanossteem
La vida del campo se me parece a una guayaba: es sabrosa, pero nunca se sabe si dentro de sí se esconden gusanos. De modo que una descuidada mordida puede hacernos pasar un mal rato. Sin embargo, pese a todo, haber vivido en el campo, cuando no había luz eléctrica ni nungún progreso tecnológico, nos enseñó a compartir en familia, a escuchar cuentos y a crearlos. En otras palabras: Las carencias nos motivaron a aprender a hacer de todo un poco, sobre todo aprendimos a valorar lo poco y a respetar lo de los demás.

Me encantó leerte. Un abrazo.

Verificación
Libre de IA
Libre de plagio
Libre de BOT
Fecha de Verificación30-12-2025

1. Determination of Club Status refers to the bot Cotify, provided by Cotina
2. Plagiarisme Checker: https://smallseotools.com/plagiarism-checker/ | https://www.duplichecker.com/es
3. AI Content Detector: https://smallseotools.com/ai-content-detector/ https://app.gptzero.me/


Yo nunca viví en el campo, solo escribo a través de mis lecturas, a través de las vivencias de otros. Si te digo, no extraño la vida que tuvieron mis padres, ni esa vida que he escuchado de los tiempos de antes, a través de mucho oír a los abuelos de otros.
Me agrada mucho más la tecnología que tengo hoy día, no extraño los juegos ni la vida de mi infancia, solo extraño las personas con las que compartí en esos tiempos.

A mí me gusta la tecnología. Pero sí añoro los juegos de infancia y, por supuesto, a mis amigos.

Feliz año 2026 querida Sol.

Te deseo lo mejor del mundo, mi apreciada amiga. Todo ha de ser bendiciones para nosotros en el 2026. Abrazos a la familia.