6 maneras de hacer feliz a una mujer
Ser mujer es tan apasionante y maravilloso y a la vez caótico y doloroso. Siempre nos dicen que somos muy difíciles de complacer, de entender y que nunca estamos a gusto o conformes.
Yo pienso que no es tan difícil, solo hace falta un poco de empatía, y de aceptar que a muchas nos afectan esto de las hormonas durante el ciclo menstrual por lo que solo deben ser pacientes esos días.
Nosotras nos gusta mucho ser escuchadas, que presten atención a lo que contamos, porque siempre de alguna manera u otra revelamos información sobre nosotras mismas, nuestra manera de pensar, nuestros gustos, intereses, lo que nos molesta y hasta esos presentes que nos gustaría recibir.
Y de todo esto solo lo notamos cuando ustedes los caballeros de pronto nos dicen:
Vamos a comer al lugar que querías conocer,
te traje tu flor favorita,
te compré las pilas del control, porque recordé me dijiste ya no tenías.
Son cosas simples, pero que nosotras automáticamente nos alegramos, no por el objeto, el regalo en sí, sino el saber que nos escuchas y eso nos hace sentir importantes.
Algo bien fundamental es que nunca hagas dudar a tu pareja del lugar que ocupa en tu vida. Yo siento que haciendo esto se ahorran muchas discusiones.
Cuando uno se siente segura y con estabilidad en esa relación solo la paz y la armonía van a reinar.
Esta estabilidad genera un ambiente seguro y de confianza en la pareja. Que es fundamental.
En este sentido siempre es bueno decir la verdad incluso si esa verdad nos hace molestar o incomodar. Por ejemplo si van a salir con los amigos a tomar, decir que van a eso, así nos molestemos un poco. Es mucho mejor que inventar una reunión de trabajo, porque siempre nos terminamos enterando, y desde el primer momento que atrapamos una mentira, y aún más innecesaria, toda verdad se convierte en mentira.
No es tampoco que no puedan salir, es que sea equilibrados, nosotras también queremos salir, y esperamos que cuando salen solos siempre regresen a dormir a casa.
Tener citas es muy divertido, y existen planes con y sin presupuesto.
En realidad no es difícil.
Colaborar en casa con los quehaceres por voluntad propia o recibir un regalo sin pedirlo son cosas que valoramos y apreciamos como no tienen idea.
El amor lo recibimos con gestos y expresiones que nos regalan en el día a día, desde ayudarnos a cargar cosas pesadas, abrir la puerta para pasar, protegernos al cruzar una calle o caminar en alguna calle. Cuando nos sentimos así de amadas somos inmensamente felices.
¿Chicas que me dicen ustedes @mariami, @nexcys, @aplausos?
Fotografías de mi Propiedad ZTE Blade.




Hola amiga, ciertamente hay muchas maneras de hacernos felices pero no nos entiende, ja,ja,ja,ja.
Es sencillo, solo cumplir nuestros caprichos que nos escuchen con eso somos más que felices.