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Sí, imagina como me sentí ¿Que fueses hecho tú? Aunque la respuesta inocente, del que el que lo olio fue el que se lo lanzo, me salvo, porque todo el mundo se carcajeo, era evidente por el gran sonido que fui yo, como le iba a decir eso, causo muchas risas ante la presión del gran silencio, porque nadie sabia que decir, ja, ja, ja.