Un sábado de lavadera

Normalmente nos ponemos a lavar un sábado en casa, es como ese previo al día domingo donde realmente tratas de no hacer nada, uno espera quizás tener un día completamente libre, por eso, así no quieras lavas un sábado toda la ropa que puedas, en mi particular estaba lavando con otros miembros de la familia y mi mamá viendo y supervisando (Risas).

Siempre dice que estreguemos bien, que cepillemos aquí y allá, algo bien particular, a pesar de que somos numerosos en casa y de que ha criado a muchos 5 hijos, hombres y mujeres, mi mamá, típica madre venezolana, no deja nunca de dar su opinión en lo que está bien y mal en la vida de cada uno.

Gracias a Dios, aun puedo recibir todavía un poco de ese consejo sabio y quizás le diga "ya cepillé las axilas de la franela" con los dientes apretados, pero nunca estará demás hacer caso a quien mi cuidó desde que llegue al mundo y que aun lo hace.

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(La ropa al sol)

Hoy, en su conversación dijo; "Sera que este diciembre nos liberan" claramente tiene alta expectativas de una solución a la crisis en Venezuela, recuerdo que le dije "bueno, parece que todo apunta a eso" mi hermano un poco menos optimista dijo, "no creo, la gente se ha acostumbrado a todo lo que vivimos aquí" no le presté mucha atención a eso, pero quizás sea verdad.

La vida se ha vuelto en eso, en una constante lucha por terminar bien un día y comenzar los nuevos retos del otro, quizás esa mecánica del "Por lo menos" ha hecho que todos estemos en un modo automático constante, como si el sistema absorbió nuestra esencia y las amoldó a su imagen y semejanza, porque, en otros tiempos, las personas eran más rebeldes y no se dejaban aplacar el espíritu de libertad.

Ahora la libertad se siente así; "Bueno por lo menos la arepa tiene queso y mantequilla (...) por lo menos hay luz" es como si las migajas del día a día bastaran para sentirte bien. Perdonen no soy alguien que quiere ser multimillonario ni nada de ello, solo que en la matrix venezolana, el mundo parece tan distópico, somos tan valientes en el pensamiento y soledad y tan cobardes en la realidad, que dejamos que pocos, hicieran tanto y que tantos, se volvieran tan pocos en el querer como el hacer.

Por lo menos tengo a mi mamá para hablar aun y recibir un regaño de vez en cuando, por no enjuagar bien la ropa, del resto como ella dijo "Que Dios me de vida y salud, para ver la libertad llegar".

Yo sigo teniendo esperanza y creo que por lo menos y por ahora he lavado bien.

image.png (Sí quedó bastante limpio)

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