Diario - Un sabado sencillo, pero lleno de gracia 🙏🙌
Hoy fue uno de esos dias tranquilos que al final terminan siendo más profundos de lo que uno piensa. Salimos temprano de casa para ir a nuestra iglesia, tomando el bus desde Remedios de Escalada hasta Lanús. El viaje fue largo pero chevere, entre charlas, risas y ese cansancio normal de la semana que sentíamos.
Al llegar a la reunión, fue lindo volver a ver a los hermanos. Siempre hay algo especial cuando nos juntamos como iglesia, no solo por el culto en sí, sino por lo que se comparte alrededor. En un momento, con un hermano, comimos torta, algo sencillo pero que se volvió un espacio para conversar escuchar y compartir lo que Dios ha estado haciendo en nuestras vidas, hablamos de experiencias personales, detalles que vivimos y como podemos mejorar de la mano de Dios.
Hablamos de experiencias, de luchas, de aprendizaje y una vez más recordamos la bondad y la providencia de Dios, que se manifiesta incluso en los detalles pequeños.
Después de la reunión, volvimos a casa nuevamente en bus. El cansancio ya se sentía más fuerte, así que al llegar tocó descansar un poco y almorzar. Hoy fue comida a todo dar, pero venezolana: cochino y arepas, de esas comidas que te llenan y te hacen sentir en casa.
Más tarde mi hija estuvo practicando sus clases de ballet. Verla concentrada, intentando seguir los pasos, equivocándose y volviendo a intentar siempre me deja pensando en cuántas cosas uno también debería aprender así, con paciencia y constancia, espero un día poder pagar sus clases de ballet.
Al final del día, ya con una semana larga encima, lo mejor fue simplemente descansar. No hicimos nada extraordinario, pero fue un día lleno de momentos reales, compartidos en familia, bajo la gracia de Dios.
A veces no se trata de grandes planes, sino de agradecer por estos sabados "normales", que al final terminan siendo un regalo divino.




