La Voz Bautista (agosto de 1952, Chile), ¿Salvación o religión?, Ministerio y magisterio del Señor, El lugar vacío, Una señal del cielo, La casa bautista de publicaciones, La tragedia de Saul, David llega a ser rey, El reinado de David
La Voz Bautista 44:8 (agosto de 1952), publicación bautista chilena, Honorio E. Espinoza, Director. Temas claves:
Pág. 2, 4: “¿Salvación o religión?” (Osvaldo J. Smith)
Pág. 3–4: “Ministerio y magisterio del Señor”
Pág. 5: “El lugar vacío”
Pág. 7, 6: “Una señal del cielo”
Pág. 8: “El modelo de excelencia de las uniones bautistas de jóvenes”
Pág. 8–9: “El canto en la escuela dominical”
Pág. 11: “La casa bautista de publicaciones” (Laura V. H. de Disselkoen)
Pág. 12: “¡Ochenta y un años!” (E. Báez)
Lecciones de Escuela Dominical (a cargo del Pastor A. Olmedo)
Pág. 13–14: “Samuel, juez y profeta”
Pág. 14–15: “El principio del reino”
Pág. 16–17: “La tragedia de Saul”
Pág. 17–18: “David llega a ser rey”
Pág. 23–24: “El reinado de David”
Páginas 2 y 4 distingue entre religión y fe salvadora.
"La salvación se encuentra en Cristo y en Cristo solamente. “Y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará” (Mateo 1:21). Entonces somo salvos por Cristo y no por ninguna religión.
Entonces, no es Mahoma quien salva, es Cristo. No es el Catolicismo Romano, ni el Protestantismo, sino Cristo. Las religiones no pueden salvar, ¡pero Cristo si puede! Ni Mahoma, ni Confucio, ni Moisés, ni el Papa Romano, sino Cristo Jesús. Ninguna religión Salva , pero Cristo sí. “Nadie viene al Padre sino por Mí”, dijo Jesús. La religión no puede salvar, Cristo puede...Pandita Ramabai, la notable líder cristiana en la India, nos dice como ella siguió las religiones de su patria en su infancia, después de casada y ya en edad adulta, y como nunca le pudieron satisfacer. Cuando un día ella oyó acerca del cristianismo, dijo: “Eso es lo que yo deseo. El cristianismo satisfará el deseo vehemente del corazón. Yo abrazaré la religión cristiana”.
Aceptó el cristianismo (como cambio de religión) se embarcó para Inglaterra, donde fue fue bautizada. Se unió a una iglesia de Inglaterra y durante ocho años vivió una vida ejemplar. Una noche, en un culto de predicación, oyó un mensaje, sobre el nuevo nacimiento. Nunca nadie le había dicho que ella necesitaba nacer de lo alto. Ella fué redargüida por el Espíritu Santo, y allí, en aquella misma hora, aceptó a Jesucristo como su salvador personal y pasó “de muerte a vida”.
Este es un testimonio de ella en sus propias palabras: “Yo encontré la religión cristiana, pero no encontré al Cristo de la religión”. Ella había abrazado el cristianismo (como un cambio de religión) pero no había aceptado a Jesucristo.
Por ocho años había vivido sin Cristo, a pesar del hecho que exteriormente ella se había convertido. Ella descubrió por fin que la iglesia no podía salvarle más que su propia religión hindú y que sólo Cristo podía salvarle.
Si usted está confiando en alguna religión en lugar de Cristo para la salvación de su alma, vuélvase inmediatamente a El [sic], pues sólo El [sic] podrá salvarle. La religión no es suficiente. Es necesario que usted acepte a Cristo. Es el único medio de salvación. Acéptele ahora mismo".
"Es notable en este texto la influencia de teología liberal, ya que bautizan a Ramadita sin enseñar los rudimentos de la fe, después el aceptar a Cristo es igual a nuevo nacimiento lo que es completamente falso". (páginas 2,4)
Página 3 nota que Cristo es el Maestro que es la verdad, no solamente un hombre o una idea.
Pero por encima de las cualidades humanas, El [sic] era el Maestro divino que venía del Cielo con un mensaje de Dios para los hombres. En esto radicaba esencialmente su autoridad incomparable. Todo otro maestro que hable de Dios y de as cosas divinas, habla como de cosas extrañas, por más hondamente sentidas que tenga las verdades que diga. En Cristo en cambio la verdad e identifica con su persona. Los demás maestros podrán decir tengo la verdad, sólo Cristo puede decir: Soy la verdad, toda la verdad. Tratemos de ahondar un poco esta frase de Cristo. Si un abogado nos habla de medicina al momento vemos que esta no es su ciencia; si diserta sobre una enfermedad, su diagnosis , con un leve barniz de ciencia médica. Carece de autoridad en la materia. Si de esa misma enfermedad nos habla un médico que la conoce bien, notamos al momento de diferencia y que su poder persuasivo su autoridad es mucho mayor. Mas si es un especialista quien nos instruye, un hombre que ha consagrado sus grandes talentos y su larga vida a conocer y curar aquella enfermedad, para quien ese estudio es toda su preocupación, su vida, parte íntima de su ser, entonces sus palabras fluyen penetrantes, persuasivas; nos está dando algo de si mismo en sus lecciones. Es una pálida imagen del Maestro, en quien la verdad no es parte de si mismo, sino que es El [sic] mismo: “yo soy la verdad”. Su autoridad suma nos hace caer de rodillas como Pedro y decirle: ¡Señor tú tienes Palabras de vida eterna!
Más aún: Cristo exige que a nadie fuera de El [sic] llamemos maestro sobre la tierra, por lo menos en el sentido en que a El [sic] corresponde ese título. Uno sólo es vuestro maestro (Mateo 23, 8). (página 3)
Página 7 habla de la maldad de buscar señales para que crea.
"Es evidente entonces que aquello de desear señales prodigiosas ha sido siempre, y es todavía, indicio claro de un espíritu malo". (página 7)
Página 9 menciona Wenceslao Valdivia, primer bautista chilena, en la noticia de la defunción de Pablo Vallette, un inmigrante suiza convertido a Cristo en la novena región (aparentemente).
PABLO E. VALLETTE V.
El 5 de junio fué a estar con el Señor el hermano Pablo Eugenio Vallette Viquerá.
Nació en Suiza, el 7 de septiembre de 1868, hijo de padres cristianos.
En 1882 la familia Vallette Viquerá vino como colonos a Chile fijando su residencia en Ercilla [al norte de Victoria, IX Región], en la colonia suiza. Durante la larga travesía desde Europa a Chile que fué de 50 días, el niño Pablo se convirtió a Cristo en el culto colonial a bordo. Seis meses más tarde su padre se marchaba a la eternidad quedando el niño Pablo con sus hermanos Julio Mariano y Carlos sosteniendo el hogar. En medio de las dificultades que presentaban los campos desde los 16 a 18 años fué a recibir educación religiosa en la provincia de Traiguén, preparación que le sirvió para servir a Cristo y a las iglesias por toda su vida. En aquellos años cuando el joven apenas tenía 19 años llegó por esas regiones el entonces Wenceslao Valdivia, quién era católico, pero en casa de la familia Vallette recibió un Nuevo Testamento, el primero que leyera y a la vez recibió la simpatía cristiana de un hogar cristiano el que sirvió para la conversión del hermano Valdivia, llegando a ser el primer y destacado pastor bautista de Chile. Tanto el hermano Pablo Vallette como el hermano W. Valdivia fueron amigos y hermanos en la fe muy queridos por toda su vida.
Página 11 habla de la casa bautista de publicaciones de El Paso, Tejas, y la importancia de la literatura cristiana.
Páginas 11-12 habla del hogar
EL HOGAR
Es el lugar común donde realmente se gusta la verdadera intensidad de la vida, donde nacen y mueren ideales, ilusiones, proyectos, planes, para cumplir el plan estupendo de Ser o no ser.
Lugar donde cada objeto y cada detalle – a veces nimio – contribuye el bienestar de la comunidad o pequeña sociedad que es una familia, sea de dos o sea de diez. Que no tiene más valor si es oligarca o proletario. Que desarrolla la feliz filosofía de vida y justifique y enaltezca los valores humanos puestos en juego.
Hogar no es un conglomerado de cosas – útiles o no – que al formarse la fusión de dos personas – psiquis, alma y materia – se trasladaron bajo un techo y entre cuatro paredes, sino que ese algo indefinible pero real, maravilloso y divino, que realiza el milagro estupendo de vivir la realidad del Reino de Dios, descubriendo y cultivando amistad, compañerismo, camaradería, ayuda y comprensión mutua, lealtad, confianza, amor y gozo de servir.
SILVIA E. SALOMON (páginas 11-12)























