Orlando Gill me dejó con la boca abierta cuando soltó que Mbappé "no me dio bola

Foto: Israel Torres / Pexels (CC0)
Ayer, jueves 3 de septiembre, me planté a ver el partido de la eliminación de Paraguay contra Francia en la TV de la casa de mi primo. En el minuto 80, cuando Mbappé se mandó la segunda con un tiro de fuera del área, el comentarista de ESPN, Orlando Gill, soltó en vivo: "No me dio bola". Yo, con la cerveza en mano, me quedé mirando la pantalla como si me hubieran dicho que el sol se iba a apagar.
Resultó que el encuentro terminó 1‑2 a favor de los franceses. El gol paraguayo lo marcó Javier Mendoza al 23', y el primero de Francia lo anotó Kylian Mbappé al 45' +2. El segundo, el que provocó la frase de Gill, fue un cañón de 25 metros que entró sin que el portero paraguayo, Fernando Alvarado, pudiera reaccionar. Vi el replay en el estadio Defensores del Chaco, donde la afición estaba como una masa de energía, pero la frase de Gill le dio una patada a la moral.
Lo curioso es que Mbappé no es nuevo en lanzar indirectas. La semana pasada, en una entrevista en París, dijo que "el nivel de los equipos sudamericanos es bueno, pero falta de disciplina". Esa actitud se volvió viral: el hashtag #NoMeDioBola acumuló 12,342 tuits en menos de dos horas, y los videos del momento ya tienen 3.5 millones de reproducciones en TikTok. La gente en Asunción estaba furiosa, y muchos empezaron a compartir memes con la foto de Gill mirando al vacío, como diciendo "¿y vos, qué pensás?".
Para mí, este episodio muestra cómo los grandes jugadores a veces tratan a los rivales como si fueran fichas. La reacción del público paraguayo, sin embargo, fue de orgullo y de ganas de demostrar que podemos pelear contra los gigantes. Nomás hay que canalizar esa rabia en algo productivo. Por eso, si recién arrancás en la comunidad de fanáticos, te recomiendo que empieces por crear una lista de reproducción de los mejores momentos de la selección en YouTube, con comentarios tuyos en voz alta, y que compartas una frase de aliento en los grupos de Facebook antes de cada partido. Es lo más simple, pero sirve para levantar el ánimo y mantener viva la pasión.
Yo sigo con el corazón latiendo fuerte cada vez que escucho a Mbappé en la tele. Te juro que, aunque me haya sacado de quicio, me encanta que el fútbol nos dé historias de esas que se cuentan en el patio después del trabajo.