Vaya, la gente puede llevar un resentimiento hasta la ultratumba jejeje, cuánta amargura. De antemano se ve que la ahora viuda y Carvajal no empatizaban pero ella también debe ser bastante terca de seguir allí, o será que no se podía ir a sembrar sus flores en un jardín en vez de un huerto.
No, ese es un personaje inspirado en un hombre de mi pueblo al que no le gustaban las plantas ornamentales ni en el jardín de su casa. No era tan intransigente como parece ser el de relato, pero manifestaba su desaprobación en ello.
Gracias por la lectura y los comentarios, amiga. Un gran saludo.