El final es sorpresivo y desconcertante, pero la voz narrativa construye un universo carnavalesco y convincente para lograr que el lector acepte, sin muchos rodeos, que ese caballo que está allí habló para provocar una graciosa desbandada; la atmósfera del relato crea las condiciones para que ese hecho no parezca forzado ni irreal.
Bien hecho, amigo. Saludos.
¡Muchas gracias profesor por su comentario y apoyo!
Ese caballo en la pintura es el personaje central de la familia, lo que le faltaba era hablar y allí inspiré la historia.
Saludos y un gran abrazo.!!