Bueno, amiga, eso de estar pidiendo en casas ajenas es de las cosas más desagradables. Sin embargo, uno de vez en cuando tiene que calarse al pedigüeño. Eso sí, cuando les niegas por 2da vez se espantan, pero solo por algún tiempo. Saludos.
Bueno, amiga, eso de estar pidiendo en casas ajenas es de las cosas más desagradables. Sin embargo, uno de vez en cuando tiene que calarse al pedigüeño. Eso sí, cuando les niegas por 2da vez se espantan, pero solo por algún tiempo. Saludos.