Hola amiga, a veces quisiéramos volver a ser niños, pues las responsabilidades de la vida adulta resultan agobiantes, pero se vale llorar, se vale jugar como niños, porque el hecho de ser adultos no nos impide sacar el niño que llevamos dentro.
Con respecto al ultimo escrito, lamentablemente las crianzas de hoy son terribles y se están viendo reflejadas en la sociedad que tenemos.
Fue un gusto leerte.
Saludos, te deseo mucho éxito.
Hay una diferencia muy grande entre respetar a los niños/hijos y ser permisivo. A la gente le cuesta notar la diferencia.
Saludos.