Persecución
Hola a todos.
Este es un micro. Qué tengan buen día.
Persecución
En sus treinta y cinco años, Silas ya había tenido muchas experiencias buenas, malas y término medio.
Algunas de ellas le torturaban por razones que él comprendía y que nunca había tenido el deseo ni la oportunidad de compartirlas para desahogarse. Él pensaba que su sinceridad consigo mismo sería más que suficiente para no tener que soportar sus errores inconscientes, fracasos de principiante y también los que eran producto de su ignorancia del momento o de alguna omisión.
Llegó a la conclusión de que si salía de la ciudad podría ver cosas nuevas y que los fantasmas generados por él mismo, le dejarían en paz.
Una vez en la cabaña del bosque, totalmente solo y sin nada ni nadie que le recordara todo lo que le molestaba, Silas respiró hondo y se entregó a la realidad que había adquirido por poco tiempo y sólo para descansar.
Ya hacia la noche, se durmió sin ningún problema. Más adelante, ya cerca del amanecer, una visión onírica de un fallo en medio del grupo al que pertenecía en la escuela, hace ya mucho tiempo, le arrancó del descanso.
Ya despierto, con los ojos abiertos en la oscuridad, aún podía escuchar las risas de sus compañeros y del profesor. Aunque no se ha vuelto a mencionar en las reuniones de clase, Silas no se podía perdonar un desliz en una época ya inexistente.


