Espero que se encuentren muy bien, y que estén pasando un hermoso día. En esta oportunidad me encuentro aquí, ya que voy a estar compartiendo un pequeño escrito. Espero que les guste mucho; abrazos.
José fue a una tienda de rosas. Iba tan contento que la vendedora no dudó en preguntar: "¿Joven, qué pasa? Mi abuela se acordó de mí después de 5 años; ella tiene Alzheimer, y es como un milagro que se acuerde de mí. Vine a comprarle una rosa para que se acuerde de mí. “Joven, ¿sabe usted que esa rosa no va a curar a su abuela del Alzheimer?" La casa de José cambió por completo. "Lo sé, pero el día que pregunte quién soy, le voy a mostrar la rosa y le diré: El día que te acordaste de mí, el tiempo se detuvo”. La vendedora lo miró con cara de sorpresa y le dio la rosa. Él sabía que la rosa se iba a ir en cualquier momento, pero sabía también que iba a ser de gran ayuda, así que no vio eso como dinero perdido.
Pasó el tiempo, y José volvió a ver a la vendedora, la cual no dudó y le preguntó qué había pasado. Lo sorprendente era que la rosa aún seguía con vida; la vendedora estaba sorprendida, pues los clientes siempre decían que a la semana ya se morían. José respondió con firmeza: Las rosas no se volvían eternas por la química o el tiempo, sino que la persona que la regalaba aceptara que amar era perder. La vendedora sabía que la abuela de José no iba a durar mucho, así que se calló y no volvió a preguntar más. Ya le quedó más que claro que José había aceptado que iba a perder a su abuela en cualquier momento.
Fotografía propia
3 años después llegó el día del velorio; ya estaba el ataúd de la abuela de José frente a él. En ese momento llegó la vendedora, y notó que la abuela tenía la rosa en las manos. ¿Aún no se ha muerto la rosa? No respondió José. "¿Pero sabes qué fue lo más hermoso? Que cada noche, antes de despedirme de mi abuela para dormir, le enseñaba la rosa y ella se acordaba de mí. Aunque eso me dolía, yo seguía con ella. Esta simple rosa me enseñó lo puro que puede ser el amor, y también lo dudadero, pero también me enseñó que debemos aprender a soltar porque hay cosas que pueden parecer lindas, pero nos hacen un gran daño en la vida. Después de estas palabras, José vio cómo la rosa que tenía su abuela se iba desapareciendo poco a poco, pero José no se asustó, sacó una sonrisa y se despidió.
Bueno la verdad que escribí está historia en inspiración a una rosa eterna que le regalé a mi mamá. Espero que sea del agrado de todos ustedes, y bueno también agradecería mucho las sugerencias para ir aprendiendo poco a poco porque ese es el objetivo jeje. Un fuerte abrazo y bendiciones.
La portada fue diseñada en CANVA y la fotografía con mi celular tegno spark go 1.

Upvoted! Thank you for supporting witness @jswit.
High-Yield Curation by @steem-seven
Your content has been supported!
Maximize your passive income!
Delegate your SP to us and earn high rewards
Click here to see our Tiered Reward System
We are the hope!