Genial tu elección y cómo abordas el "no entender ni jota" no solo como una limitación lingüística, sino como un ejercicio de honestidad.
Tienes razón al señalar que admitir la propia ignorancia es, en realidad, una de las mayores muestras de inteligencia y seguridad.
ademas es muy curiosa la comparación que haces con el "hablar en chino", me causó mucha risa...como el ser humano le pone nombre a su propia confusión.
Suerte en el concurso.
Gracias por tus deseos.
La propia confusión puede hacer que uno salga corriendo o que busque las formas de entender.