El recurso literario de la dualidad del ser y el simulacro dejan ver desde una perspectiva filosófica como el relato inicia evocando históricamente una época dictatorial donde el derecho a la libertad de expresión, libertad de pensamiento y derecho al debido proceso era un privilegio que sólo existía en un estado utópico porque la autoridad suprema era quien decidía sobre los destinos de una sociedaduna idiosincrasia religiosaen donde los santos y ánimas locales fungían como abogados y salvadores ante la tiranía.
Esa creencia popular y fe inquebrantable hacia lo místico fue el nutriente y aliciente en que se aferró la anciana para salir de la mazmorra y cumplir el sueño de desencarnar en los aposentos de su hogar. Ahora bien, desde el punto de vista metafísico, tiene una lectura o camino distinto que conduce al mismo destino: lograr su libertad. Al depositar su confianza en un poder superior a su capacidad humana, nutrirlo con esperanza y alimentarlo con fuertes emociones (imaginarse saliendo de la celda, dejar atrás la mazmorrra, mentalizarse camino a su casa y sentir la calidez de su cama, etc.), la abuela comenzó a reprogramar su subconsciente, que es el ingeniero, diseñador, constructor y puente hacia la realidad; en otras palabras, configuró su campo energético y vibración para hacer posible lo que sentía desde su corazón.
He disfrutado un montón este complejo y a la vez divertido relato. Gracias por tu aporte; al igual que a todos, te deseo mucho éxito
Quise enfatizar la fe de una abuela en sus creencias y luego la de su nieta, quien por los avatares de una realidad donde reina la represión, termina en la misma celda donde estuvo antes la anciana. Muchas gracias por sus consideraciones sobre esta publicación. Un gran saludo.