The Diary Game 08/01/2026// Llegó el amor más bonito de la abuela.
Después de varios días de espera, al fin mi hija decidió hacer el viaje de regreso a casa. Como a las 6 estaban llegando a Maracay, gracias a Dios todo bien, además que viene en compañía de su exsuegra, que viene con el propósito de visitar a su hijo José, el papá de mi nieto Gregorich, quien padeció de ECV isquémico el 28 de diciembre. Pasamos la mañana en comunicación mientras yo estaba organizando todo para recibirlos con mucha alegría. Me parece una eternidad y solo pasaron 10 días fuera de casa. Ya era la una de la tarde cuando recibí la llamada de que estaban llegando y salí con Benjamin al terminal. Cuando los primos hermanos se vieron, se dieron un abrazo con mucha alegría; esto fue algo tan hermoso y espontáneo de parte de mis niños. Toda una ternurita, mis tesoritos de la abuela. Después de tan bonito recibimiento, abrazó con mucha fuerza al amor más hermoso de la abuela. Me lo comí a besos, al igual que a mi hija Yalexis, también a la señora Jeisa, quien se ha ganado nuestro cariño. Llegamos a casa, descansaron un rato y llevó a Gregorich y su abuela a visitar un rato a José, quien, gracias a Dios, está mejorando en espera de unos estudios. Por la noche fuimos al supermercado Europa a comprar unas cosas para la casa. Esta fue mi primera compra del año, que quedó casi en el sitio con la subida de los precios. Todo incomparable. Llevé algo de lo que tenía pensado comprar, porque no alcanzó para todo lo que tenía planeado. Preparamos unos pasteles para cenar y agua de jamaica, que trajeron un poco de la cosecha de la casa de la señora Jeisa. Llegaron con las maletas full de Jamaica y semillas de cacao para procesar. Conversamos hasta tarde, hasta que decidimos ir a dormir. Llenos de felicidad por tener a mi hija y mi nieto Gregorich de vuelta en casa. Todas las fotografías fueron tomadas con mi teléfono Infinix Smart 10.
La hoja de Jamaica incomparable
¡Horrible!





Saludos amiga. Dicen que los nietos llegaron para alegrar la vida a los abuelos jejejeje. Mi papa se pone tan alegra que oculta las travesuras.
Muchas cosas que se han vuelto incomparable amiga y es lamentable que tengamos que dejar cosas que habitualmente comprábamos.
Divina esa cena, siempre que compro pastelito no consiguió esos cuadrados, solo redondeos.