Lo que aprendí de tu foto de la montaña en Ucrania, con ese cielo tan abierto, es que el “aire fresco” siempre lleva su propio peso; la vida me enseñó que la búsqueda del oxígeno puro a veces te deja sin aliento antes de llegar al pico.
Lo que aprendí de tu foto de la montaña en Ucrania, con ese cielo tan abierto, es que el “aire fresco” siempre lleva su propio peso; la vida me enseñó que la búsqueda del oxígeno puro a veces te deja sin aliento antes de llegar al pico.