Cita de arte 🖌️en las alturas de la Gran Sabana✨🇻🇪

Hace ya casi dos meses, en medio de mi estadía en la Gran Sabana, decidimos tomar una tarde para desconectarnos de todo el bullicio y la rutina. Gregorio y yo teníamos muchas ganas de hacer algo distinto, algo que nos permitiera absorber toda la energía que se respira en estas tierras del sur. Así fue como terminamos subiendo al mirador de la Gran Sabana, un lugar que te ofrece una panorámica que parece no tener fin. Estar allí arriba, con el viento rozándote la cara y viendo cómo las nubes parecen jugar entre los tepuyes, es una experiencia que te hace sentir pequeña pero inmensamente agradecida.
Llevamos con nosotros un pequeño kit de pintura porque queríamos intentar capturar parte de esa inmensidad en lienzos. No somos expertos artistas, pero esa nunca fue la intención. Lo que buscábamos era un momento de expresión creativa, un espacio para nosotros dos en medio de la naturaleza más pura que tiene Venezuela.

Nos instalamos con nuestros colores frente a ese paisaje majestuoso. Mientras pintábamos, el tiempo parecía detenerse. Cada trazo en el papel intentaba imitar los colores del cielo y la silueta de las montañas que dominan el horizonte.
Fue una tarde de mucha complicidad. Compartir el silencio mientras cada uno se concentraba en su lienzo, y luego intercambiar impresiones sobre lo que estábamos creando, nos permitió conectar de una forma distinta. En momentos así, te das cuenta de que el arte es un lenguaje hermoso que te permite canalizar todo lo que sientes. Yo me sentía sumamente inspirada por la luz que bañaba la sabana y él encontraba en los colores una forma de relajar la mente tras sus jornadas de trabajo en la comunidad médica.

Entre pinceladas y risas, también nos tomamos un buen tiempo para retratar el momento. Nos hicimos fotos en diferentes ángulos del mirador, buscando siempre que el fondo de la Gran Sabana quedara registrado. Queríamos que esas imágenes fueran el testimonio de un día donde el estrés simplemente no tuvo cabida. Ver las fotos ahora me traslada directamente a esa brisa fresca y a esa sensación de libertad que solo se siente cuando estás tan alto y tan cerca del cielo.

Estar allí arriba, pintando con el amor de mi vida, me hizo reflexionar sobre la importancia de regalarse estos espacios. A veces nos dejamos absorber tanto por las responsabilidades académicas, el hospital o los pendientes diarios, que olvidamos cultivar nuestra creatividad y nutrir nuestra alma con momentos de calma. Esa tarde en el mirador no solo fue un día de arte, fue un ejercicio de presencia y de gratitud.
Me siento profundamente afortunada de haber podido vivir este día tan bonito hace un par de meses. La Gran Sabana siempre tiene una forma de acogerte y de dejarte enseñanzas que te acompañan mucho tiempo después de que te has ido. Me llevo en el corazón la paz de ese paisaje y la alegría de haber compartido una actividad tan íntima y creativa con mi novio.
Espero que estas imágenes puedan transmitirles aunque sea un poquito de la paz que vivimos. Gracias por estar siempre ahí, leyendo mis aventuras y acompañándome en cada paso.
Saludos y bendiciones para todos💗💗💗

Estás en un lugar mágico como no inspirarse ,espero que sigan encontrando tardes de paz y mucha creatividad!!!
Saludos
Hola amiga ✨♥️🫂
Realmente es así, un sitio mágico, espectacular y rodeado de la inmensa naturaleza🍀
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Hola,
Muchas gracias por publicar en nuestra comunidad. Espero estés teniendo un bendecido día.
Te sigo animando a seguir publicando contenido de calidad como este todos los dias en cotina.
Post agregado a la lista. Sera votado en los próximos minutos.
Holissss!!!
Muchas gracias por la valoración, un abrazo🫂🫂