Espero que se encuentren muy bien. En esta oportunidad me encuentro aquí para participar en el desafío que nos propone nuestro amigo
@marvinvelasquez. Espero que les guste mi participación; abrazos.
No encontré ninguna leyenda o mito aquí por donde vivo, así que decidí agarrar un clásico, "El Silbón". Cuya leyenda dice que es un joven flaco y alto que vaga por los bosques con un gran saco que contiene los huesos de su padre. Y castiga a todos esos hombres mujeriegos. Con un silbido que avisa que tu final está cerca.
¡Mamá, ya me voy a talar árboles! Le dijo Mateo a su madre. Lo que no sabía la mamá era que Mateo no solamente iba a buscar leña, sino que iba a ver a mujeres; todos los días era una diferente, pero su madre no lo sabía porque lo tenía bien escondido. Ellos vivían en una pequeña cabaña, humilde, pero eran felices. La madre de Mateo todos los días esperaba a su hijo llegar con la leña para poder cocinar y comer juntos. Mateo, como siempre, era muy distante con su madre, pero ella siempre lo quería proteger, y siempre lo llenaba de palabras para que él entendiera. Llegó un martes; Mateo, como de costumbre, iba a buscar leña, pero su madre no tenía un buen presentimiento, estaba algo inquieta y no dudó en hablar con su hijo, el cual no escuchó las palabras de su madre y se fue. No quería perder ese día, pues se iba a ver con la mujer más linda de ese lugar. Al llegar al bosque también sintió algo extraño, pero no le interesó; la mujer era más importante. Por otro lado, la madre veía cómo el cielo se nublaba y todo se estaba poniendo oscuro; el peligro estaba cerca.
Mateo esperaba y esperaba, pero la mujer no llegaba. Al ver las nubes también se preocupó y decidió ir a buscar leña; lo que no esperaba era que en el bosque había trampas de oso, como si alguien las hubiera puesto a propósito y ¡pum! Cayó en una trampa; Mateo no dudó en gritar del dolor, pero nadie lo escuchó. Al ver la sangre, se desesperó, pero con sus aprendizajes logró salir, pero ya era de noche; el peligro ya estaba cerca. Debido al dolor y lo oscuro del bosque, no sabía dónde ir; no tenía ni una linterna para ayudarse. Lo único que venía a su mente eran las palabras que le dijo a su madre, y se empezó a arrepentir. A lo lejos vio como una fogata, así que decidió ir, y era una pequeña cabaña; no lo dudó y decidió entrar. Todo estaba destruido y con poca iluminación; lo único que estaba para ayudar era aquella fogata. Mateo estaba muy preocupado, pero en esos pensamientos y otro, escuchó un silbido, se asustó muchísimo, pero como el silbido venía de muy lejos, él se quedó en la cabaña escondido. Lo único que se escuchaba de esa noche eran esos silbidos tan terroríficos y el viento soplando.
Mateo estaba muy cansado, así que vio una cama, toda rota en la cabaña, y no dudó en dormir en ella. La sacudió un poco y se acostó, pero los silbidos no lo dejaban dormir; cada vez eran más y más fuertes. Por obvias razones, se empezó a preocupar muchísimo, así que con toda la valentía se paró de la cama y fue a ver afuera, quizás y era alguien que también buscaba ayuda o quizás sabía cómo salir del bosque. Cuando Mateo abrió la puerta, no vio a absolutamente nadie, pero los silbidos seguían, así que, lleno de valor, gritó: "¿Quién está silbando?". Después de ese grito, los silbidos pararon, la preocupación se fue por un instante, pero el crujido de las ramas era muy inquietante. Mateo vio un poco más, y una figura muy larga se acercaba a él. El joven se asustó muchísimo, así que entró nuevamente a la cabaña y se escondió abajo de la cama. Escuché cómo unos pasos se acercaban a la habitación; no lo podía creer, esa figura no parecía la de una persona normal.
Bajo de la cama
Al final, los pasos no se volvieron a escuchar, así que Mateo pensó que se había ido, pero no. Al salir de la cama, para salir de la cabaña, vio esa figura; era un hombre muy alto, estaba tan delgado que los huesos se veían, y tenía un gran saco, el cual goteaba sangre. Lo último que pasó por la mente de Mateo fue la cara de su madre. El Silbón acabó con Mateo de una manera brutal, y después de hacerlo, se fue con el icónico silbido.
Y bueno amigos de mi país. Hasta aquí dejo mi participación, espero que les haya gustado mucho, y que no sean mujeriegos. Suerte para ustedes y para mí que. Bendiciones y anímese a participar.
Upvoted! Thank you for supporting witness @jswit.
Yo he escuchado de esa leyenda y la verdad que la primera vez mi tío me asusto.
Saludos Cordiales.
Muchas Bendiciones.. 🙏🏻
Hola, @luisito01
Es un placer ver que has aceptado mi reto, ¡bienvenido! Aquí tienes tu evaluación:
Una vez escuche sus silbidos, yo mismo me digo que fue algun gracioso, pero igual fue un gran susto que nos llevamos varias personas. La historia es muy buena, solo te recomiendo hacer párrafos menos extensos, que engloben ideas concretas y pases a la siguiente.
Qué triste final de Mateo, la pasión por las mujeres fue su perdición.
Quiero felicitarte porque observo que cada vez haces mejores tus narraciones, Luis. Me siento muy feliz por cuánto has crecido y avanzado.
Gracias por la invitación. Te deseo mucho éxito.