"Actitud ganadora" Rv- Reflexiones
Cuando una persona desea o anhela algo, trata de conseguirlo a su manera, aunque hay algunos que ni siquiera lo intentan, ven imposible de lograrlo y otros tienen la bendición que los que están a su alrededor lo ayudan a conseguir eso deseado.
Hoy les voy a hablar de un hombre que estaba enfermo, pero decidido a buscar esa sanidad. Muchos buscan ser sanados por médicos o tomando medicinas naturales y otros buscando a Jesús. Pero generalmente se busca de Jesús cuando ya se ve que no hay otra opción o alternativa.
Este hombre tenía lepra, como hemos dicho una enfermedad terrible e incurable (en ese tiempo) y que incluía la separación de sus familia y de la sociedad. El tema del mensaje de hoy lo he titulado “Actitud ganadora”, creo que la actitud tiene que ver en gran medida a que una persona se cure de una enfermedad.
Estemos leyendo Mateo 8:1-3.
Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente. 2 Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. 3 Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.
Este episodio nos muestra a Jesús en medio de una multitud que lo seguía, le seguían no porque Jesús era bueno, sino porque ellos habían visto el poder de sanidad de Jesús y querían conocerlo, escucharlo y recibir un milagro de Él.
Veamos lo que hace este hombre enfermo, en primer lugar:
I.- Buscó a Jesús. V.2.
No se quedó con el deseo, sino que actuó y decidió ir hasta donde estaba Jesús. Vemos que este hombre había escuchado del poder sanador de Jesús y por eso:
a.- Estaba decidido a encontrarse con Jesús.
En medio de su situación, quería ese encuentro que para él era de vital importancia, porque se estaba jugando su salud. Es una enseñanza para nosotros, en medio de situaciones difíciles debemos acercarnos a Jesús, debemos buscar de Él. Y en muchas ocasiones buscamos otra alternativa y no buscamos de Jesús.
b.- No se fijó en los obstáculos.
La Escritura nos dice que había mucha gente, eso impedía que cualquiera se llegara hasta Jesús, porque el grupo de gente lo impedía. Eso no fue motivo para el desánimo de este hombre, venció este obstáculo.
Muchas veces magnificamos los obstáculos y no actuamos o lo hacemos equivocadamente. Este hombre tenía el objetivo de encontrarse con Jesús y la cantidad de personas lo se lo impidió, pero venció ese obstáculo.
Pero además este hombre tenía una enfermedad que le impedía estar cerca de las personas, porque era una enfermedad infectocontagiosa y sin embargo, venció este obstáculo y se acercó a Jesús. No comenzó a decir, no puedo porque estoy enfermo y tengo que estar lejos de las personas, sino que se acercó a Jesús a pesar de este gran obstáculo que tenía.
Que gran enseñanza para nosotros hoy, no debe haber obstáculos para acercarnos a Jesús, quien tiene la solución de cada situación que podemos enfrentar. Magnificar la situación no nos ayuda en nada, más bien puede ser un gran obstáculo para poder obtener cualquier bendición de parte de Jesús.
La invitación de hoy es acercarnos a Jesús en medio de cualquier situación que estemos enfrentando por muy difícil o por muy fácil que la veamos. Buscar a Jesús es lo mejor que podemos hacer ante cualquier situación que podamos enfrentar. Ya estando con Jesús, veamos lo que hace este hombre, tuvo:
II.- Actitud correcta. V.2
Que grande, no se quejó, sino que llegó con una actitud correcta, dice el pasaje que se postró ante Jesús, la actitud correcta para recibir de Jesús lo que vino a buscar. Entonces:
a.- Se postró:
Al postrarse ante Jesús demuestra que él no podía hacer nada y que necesitaba de Jesús para recibir lo que estaba buscando, que era su sanidad. Muchas veces el orgullo no permite que nos humillemos ante quien tiene todo bajo control, queremos hacerlo por nuestras propias fuerzas y fracasamos. Este hombre es un ejemplo de tenacidad y con una actitud correcta.
Se humilló ante Jesús y demostró humildad. La Palabra de Dios nos dice que nos humillemos ante la mano poderosa de Dios y Él nos exaltará cuando fuere tiempo. 1 Pedro 5:6.
Este hombre no se desanimó, sino que fue con la actitud correcta y hoy esta Palabra nos invita que debemos acercarnos a Jesús con una actitud de humillación, sabiendo que por nuestras propias fuerzas no podemos lograr nada, que nuestra dependencia debe venir de Él.
Había una gran cantidad de personas allí, quizás lo empujaban para un lado y el otro, sin embargo, este hombre estaba postrado ante aquél que podía hacer el milagro.
Hoy podemos acercarnos a Jesús y poner delante de Él todo lo que estamos pasando o lo que pensamos hacer o simplemente nuestra enfermedad. Jesús nunca rechazará un corazón contristo y humillado delante de Él.
Otras personas deciden buscar ayuda en otro lado y se olvida de Jesús, este hombre estaba enfocado en Jesús. Y estaba tan enfocado, que veamos lo que le dice a Jesús:
III.- Solicitó la cura de su enfermedad.
Se dirigió a:
a.- La persona correcta.
Lo llama Señor, reconociendo la jerarquía de Jesús, reconociendo que Jesús es el Señor de todo. Nuevamente vemos en sus Palabras humildad, se presenta ante Jesús y lo reconoce como Señor, pero vemos algo asombroso, este hombre estaba lleno de:
b.- Fe.
Le dice: “Si quieres”, es decir, él estaba convencido que era solo una decisión de Jesús, tenía una fe inconmovible. Le pudo haber dicho: “Señor, sáname de esta lepra”, pero fue un poco más allá, si quieres. Porque él estaba convencido del poder de Jesús. Jesús lo podía hacer.
Que maravilloso saber y entender que Jesús lo puede hacer, esto hace que nuestra fe crezca en Jesús, este hombre lo sabía. Y luego:
c.- Le pide lo que quería
Después de decirle a Jesús que, si quería hacerlo, le dice que lo sane, es decir, que lo limpie. Y allí Jesús no se resiste. Inmediatamente lo tocó y le dijo quiero.
Jesús siempre quiere y está disponible, tenemos que tener una actitud correcta, humillarnos delante de ÉL, con toda humildad y confiar que Él lo puede hacer. No importa lo difícil por lo que estés pasando, la fe mueve montañas. La fe hace que se convierta en realidad aquello que puede ser imposible para nosotros.
Una gran enseñanza de este hombre para nosotros, no veamos los obstáculos sino aquel quien tiene el poder para resolver nuestra situación. Cada obstáculo se puede vencer y acercarnos a Jesús con una actitud correcta (humillarnos y tener humildad). Reconocer que Él lo puede hacer y pedir lo que deseamos.
Hoy tenemos un desafío de fe, un llamado a humillarnos delante de Jesús, sabiendo que Él lo puede hacer. Nunca nos va a rechazar, estará disponible y escuchará nuestro ruego.
Dios les bendiga.
Dios les bendiga.
Todas las fotos que se tomaron, son de mi teléfono Samsung A26.


