Dias de Febrero: Emprender a Incubar la vida
Hace algun tiempo (mucho tiempo en realidad) alguien me dijo: "si yo tuviera plata, te pagara todo lo que necesitas solo para ponerte a inventar o probar cosas". Hoy en dia sigo aprendiendo y probando para hacer cosas.
Una de esas cosas que aprendí es a hacer incubadoras.
Mientras estudiaba arquitectura llegamos a una investigación sobre la casa venezolana. Esa casa venezolana que perdimos en la "modernidad", la casa de la abuela, que era fresca y tenia dos patios; el de adelante donde estaban los arboles frutales (el arbol de icaco temblaba cada vez que yo iba de vacaciones) y el patio de atrás donde estaban los animales, las gallinas con su gallinero vertical y una cochina, que mi primo molestaba para luego salir a torearla.
Ese modelo de casa venia desde los tiempos de la colonia: Cuando simon Bolívar la gente tenia gallinas en el patio, que mágicamente producían los huevos para el consumo sin necesidad de comprarle a la agroindustria el alimento caro, y las gallinas tenían su carga de anticuerpos escarbando la tierra, amen de mantener el sitio libre de plagas... y las gallinas se reproducían.
La modernidad acabó con eso.
Hoy en dia nos encontramos arropados ante la industrialización, ante las corporaciones: En Venezuela la corporación decide cuando puedes criar pollos en tu patio o gallinas, cuanto vale el precio (hace algunos años, en la parte mas ruda de la crisis, Protinal enterró 4.000.000 de pollitos para aumentar el precio del pollo y lo justificaron como "medida sanitaria") y dominan toda la cadena desde la reproducción, el alimento, la distribución, la cría, la venta y ahora hasta el consumo final (por ahí una de estas corporaciones compró una reconocida cadena de restaurantes de pollo frito y nos dejó fritos).
Por supuesto, lo que yo pueda producir desde una incubadora portátil no hará una mella significativa en el sistema, a excepción del conocimiento que pueda divulgar y la experimentación de introducir un lote de aves para que una familia comience su producción para el auto consumo.
Y así, comenzamos febrero con la esperanza de incubar vidas, de cambiar vidas y de producir para la vida en Venezuela, aunque sea con una incubadora en la sala del apartamento. (un día de estos mi esposa me va a correr...)
ah caracha... Tanto recorrido hasta ahora y lo que falta para llegar a la meta de vivir tranquilo en Margarita con mis gallinas en la granja, al pie de la montaña y pudiendo llegar a la playa en bicicleta...
Fotos: Todas de mi autoria
- Los huevos en la incubadora
- La incubadora en la sala del apartamento

