El concurso de julio n.° 1 de sduttaskitchen: ¡Mentalidad!
¿Crees que la mentalidad puede ser un arma poderosa? ¡Explica tu punto de vista!
Está comprobado que quienes mantienen una actitud optimista frente a la realidad, por muy adversa que esta sea, tienen mayores posibilidades de solucionar los recurrentes obstáculos que la existencia les coloca en su camino, ya que se muestran motivados siempre para buscar el éxito o para aceptar con entereza las situaciones que no pueden resolver. Y desde un punto de vista contrario, las personas que, desde un primer momento, sin abocarse siquiera todavía a la contingencia que tiene enfrente, asumen que fracasarán, por lo general resultan derrotadas de antemano.

Estudiando la mente / F
En efecto, la mente constituye, quizás, la más poderosa fuerza de los seres humanos. Son incontables los ejemplos sobre individuos que, a pesar del sinnúmero de adversidades que deben afrontar, logran alcanzar sus más ambiciosas metas. Para que esto ocurra, tienen que haber cualidades psicológicas que contribuyan a generar expresiones positivas, que encaucen el comportamiento hacia la consecución de los objetivos. La confianza en sí mismo y en los que nos rodean, la inquebrantable voluntad que no deja espacio para la renuncia, el orgullo por lo que se puede lograr, la sinceridad y el deseo de compartir con los demás cuanto llevamos a cabo son algunos de los rasgos que convierten la mentalidad en una potente herramienta.
Cabe destacar, por otra parte, que solo hemos enfatizado, porque pensamos que es lo correcto, las perspectivas beneficiosas de las actitudes mentales; sin embargo, no podemos dejar de advertir que si, por cualquier motivo, esas características se aplican para realizar acciones malévolas, también se convertiría en una poderosa arma, en un factor que se emplea para causar malestar a los demás.
¿Crees que, si no podemos cambiar ninguna situación, entonces cambiar nuestra mentalidad al respecto puede ser una solución? ¡Justifica tu respuesta!

Adaptarse a las circunstancias / F
Cambiar nuestra mentalidad ante una situación que resulta imposible resolver no representa, desde nuestro punto de vista, una solución, ya que el problema continúa existiendo; pero consideramos que es, en aras de nuestro bienestar, la respuesta más adecuada. Debemos tener mucho cuidado, en estos tiempos de exacerbación de informaciones, con esas consignas optimistas que aseguran, por ejemplo, que "el que quiere todo lo puede" o que "si lo soñamos, haremos que suceda". Un desmedido optimismo, sin evaluar con objetividad nuestras verdaderas posibilidades, puede ser tan contraproducente como un empecinado pesimismo.
Es conveniente, por supuesto, asumir de manera positiva la vida; confiar que con trabajo, esfuerzo y disciplina alcanzaremos todo cuanto nos propongamos. Sin embargo, es imprescindible también evaluar con sinceridad nuestras verdaderas posibilidades ante determinados retos o situaciones; tomar conciencia de que existen contingencias que, por más empeño que pongamos en solucionarlas, se resisten a todo cuanto hagamos. Ante casos como estos, lo más conveniente es claudicar sin sentirnos incapaces, dejar de lado las preocupaciones que nos causa la situación y aceptar que debemos aprender a convivir con ella. Si por el contrario, insistimos una y otra vez en solventar lo que no se puede, corremos el riesgo de invertir esfuerzos que no serán recompensados y hasta de sufrir afecciones mentales por el empecinamiento y la frustraciones que se derivan de esas acciones.
¡La mentalidad puede ser positiva y hostil! ¿Cómo? ¡Justifícalo!

Entre los positivo y lo negativo / F
En más de una ocasión, podemos afrontar algunas situaciones o planes con el mejor de los ánimos, convencidos de que todo cuanto realicemos para avanzar hacia nuestros propósitos funcionará sin tropiezos hasta que hayamos cumplido con lo que proyectamos. Pero puede suceder igualmente, aun sin considerarnos como personas pesimistas, que a pesar de que las condiciones para ejecutar una determinada actividad se presentan de manera positiva, nos empeñemos en que todo puede salir mal y nos neguemos a realizarla o la hacemos sin muchas ganas.
Estas son manifestaciones conductuales que pueden surgir en un mismo individuo, lo cual no resulta nada extraño, ya que al igual que no podemos ser personas completamente buenas, ni malas tampoco, todo el tiempo, resulta también imposible mantenernos con una actitud positiva de manera perenne. El comportamiento humano está sometido a infinitos factores, tanto materiales como espirituales, que pueden acarrearnos incluso las más inesperadas reacciones o expresiones que se alejan, muchas veces, de nuestra acostumbrada personalidad.
Invito a los amigos:
@neukyan,
@danyben39 y
@yasu.witness


Gracia por el apoyo...