OCURRENCIAS (imagen de mi libro: "Vale la pena vivir los domingos". Amazon. 2025).
OCURRENCIAS

Desde la infancia, escuchar historias tenía algo del sabor ancestral. Los niños africanos lo hacían por las noches a través de una anciana llamada Ugogo. A veces, bajo los guayabales del patio de mi casa, nos deteníamos en estas ocurrencias, hasta que un día la voz ronca de Inés, nos interrumpió de madrugada, diciéndonos que, en el patio salía el alma de su esposo. Entonces las reuniones eran durante el día y nuestra Ugogo era el sol. A la luz de la luna podían salirnos las arrugas de Inés.