Cuando el mar nos llama
Mi querido Mar
¿Alguna vez han sentido una emoción y un recuerdo tan intensos que parecen estar siempre presentes, para decir que algo nos falta? Es así como me siento cuando recuerdo el mar; es uno de mis lugares favoritos. El mar para mí significa calma, amor, fortaleza y energía, de esa que restaura el alma.
En mis recuerdos encuentro e imagino mis atardeceres en el mar y cada momento que he podido disfrutar; cada vez que entro en esos momentos de evocación, mi alma se alegra.
Desde hace algún tiempo he venido investigando sobre los beneficios de vivir cerca del mar, poder respirar la brisa marina y de bañarse en sus aguas. El mar, además de ser hermoso e imponente, brinda beneficios grandiosos para el cuerpo humano, ya que, el agua de mar contiene una gran cantidad de vitaminas y minerales que son buenos para la salud; incluso el solo estar cerca del mar activa la hormona de la felicidad y permite minimizar el estrés.
Gracias a los beneficios del mar, en conjunto con los rayos del sol, hacen un juego muy interesante de beneficios que ayudan a la vida y la longevidad.
Desde que me encuentro en Argentina, he sentido cómo el mar me llama, porque lo extraño un montón; sin embargo, hay que avanzar y adaptarse a cada situación, por ello los recuerdos me ayudan a traer al presente recuerdos que me hacen feliz. Cultivo la alegría y la esperanza de regresar un día; ya no lo veo con preocupación, sino como una fortaleza y una realidad de que algún día volveré a disfrutar de mi querido mar. Siempre agradecida de cada paso que he dado y toda la experiencia que estoy acumulando hoy para la vida


