GALLO MADRUGADOR
Pinta el blanco y celeste
colores de la bandera porteña
el largo pétalo encantado
bien temprano en el alba
abierto al público, el balcón del río.
Libertad para saludar los primeros rayos
rayos de sol que destellan frente al río
amanecen paralelos a la avenida.
Pasan saludando remos sincronizados
tres horas de encantamiento
artes de magia del alba
de seis a nueve de la mañana
entre el malecón y el faro del cerro.
Un ángel blanco de piedra desde el faro mira
desde la línea arqueológica del fortín
en donde me encontré con el pirata Francis Drake
su cofre de tesoros de encantamiento
después de cuatrocientos escalones
practicando yoga del sol bien temprano.
