TÚ EN ESTA CHOZA
TÚ EN ESTA CHOZA
Matsou Basho fue una inspiración necesaria para el acercamiento de Octavio Paz a la tradición poética del país del sol naciente, a ese estilo poético breve, que en los primeros dos versos nos da una entrada casi enunciativa al poema y termina con un verso que trasciende la realidad y nos abre a otros mundos o universos. De allí el desafío que emprendiera al traducir a nuestro idioma, "Sendas de Oku” (“Los meses y los días son viajeros de la eternidad”) el hermoso diario de viaje de Basho, donde poesía y viaje tienen el mismo itinerario. Un hermoso haikú de Paz nos ubica en la estructura formal del poema y termina en una alusión maravillosa a la sombra del banano que cobija la figura inmortal del poeta japonés.
El mundo cabe
en diecisiete sílabas:
tú en esta choza.
